El Ministerio de Salud expidió una resolución que amplía el esquema de tamizaje neonatal en Colombia y establece la obligatoriedad de siete pruebas para todos los recién nacidos.La norma incorpora seis exámenes adicionales al programa existente con el objetivo de detectar de manera temprana enfermedades congénitas que requieren intervención médica en las primeras etapas de vida.
Hasta ahora el sistema contemplaba de forma general una prueba metabólica obligatoria. Con la nueva regulación se mantienen los exámenes para hipotiroidismo congénito y se suman pruebas para identificar fenilcetonuria, galactosemia, fibrosis quística, hiperplasia suprarrenal congénita, déficit de biotinidasa y defectos de la hemoglobina. Las siete pruebas tendrán que aplicarse sin distinción a los recién nacidos en el país.
El tamizaje neonatal consiste en una prueba de laboratorio realizada a partir de una muestra de sangre obtenida del talón del bebé entre las 24 y 72 horas posteriores al nacimiento.
De acuerdo con especialistas en genética y cuidado pediátrico citados en publicaciones médicas nacionales, se trata de un procedimiento de detección temprana que no tiene carácter diagnóstico, sino preventivo. Su función es identificar de forma anticipada trastornos que pueden no presentar síntomas en las primeras horas de vida, con el fin de iniciar tratamientos oportunos.
La resolución establece que el proceso no se limita a la toma de la muestra. El Ministerio indicó que la norma incluye la obligación de informar a las familias, repetir exámenes cuando sea necesario, garantizar la entrega de resultados y remitir de manera inmediata a los pacientes que requieran atención especializada. El esquema contempla seguimiento médico desde el momento en que se confirma una condición.
El documento también define el tamizaje neonatal como un derecho integral que abarca componentes visuales, auditivos, detección de cardiopatías congénitas complejas y evaluación endocrino-metabólica. La cartera de Salud señaló que la intención es evitar que el acceso a estas pruebas dependa del lugar de nacimiento, del régimen de aseguramiento o de la capacidad de pago de las familias.
En materia de financiación, el Ministerio informó que los costos serán cubiertos con recursos de la Unidad de Pago por Capitación. Esto implica que las Entidades Promotoras de Salud deberán garantizar la realización de las pruebas a través de su red de prestadores sin cobros adicionales para los usuarios.
La implementación del nuevo esquema exige ampliación de la capacidad de laboratorio, personal entrenado y sistemas de seguimiento clínico. La resolución fija una meta progresiva: para finales de 2026, al menos el 79% de los recién nacidos deberá haber accedido a las seis nuevas pruebas incluidas en el programa.
Las autoridades sanitarias indicaron que el cumplimiento de esta meta dependerá de la articulación entre hospitales, aseguradores y redes de atención en todo el territorio nacional.








