El Gobierno Nacional informó que entregó 10 toneladas de alimentos e insumos veterinarios para los animales afectados por las intensas lluvias que provocaron inundaciones en el departamento de Córdoba, donde más de 5.500 animales de compañía, de producción y silvestres resultaron perjudicados.
La ayuda, que incluyó alimentos concentrados y húmedos para perros, gatos, cerdos, aves y ganado, se reunió a través de una gran donatón en Bogotá. La iniciativa contó con el respaldo de la Alcaldía de la capital, del sector privado y de la ciudadanía, logrando en tiempo récord reunir suministros críticos como multivitamínicos, desparasitantes y elementos de cuidado para las especies más vulnerables.
De acuerdo a lo que dijo, bajo la coordinación de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), los insumos fueron trasladados al departamento de Córdoba para complementar los kits humanitarios que ya recibían las familias damnificadas.
La entidad destacó que, en esta visión del país, los animales son reconocidos como sujetos de derechos y parte integral de los hogares, por lo que su atención se convirtió en prioridad dentro de la gestión de crisis.
El transporte de la carga se realizó con el apoyo operativo del Ejército Nacional, mientras que la Policía y la Defensa Civil adelantaron labores de rescate y protección en los municipios afectados, garantizando que la ayuda llegara de manera efectiva. La coordinación se hizo junto a la Alcaldía de Montería, principal ciudad de la zona afectada.
La entrega de estos insumos evidenció la eficiencia del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres cuando se actúa con un enfoque solidario y humano. El Gobierno permaneció presente en la región, priorizando la vida y la dignidad de las comunidades y de sus animales, que también sufrieron las consecuencias del cambio climático.
Esta entrega se da en medio de una serie de afectaciones ocasionada tras la reciente temporada de lluvias, donde más de un tercio de los municipios de Cundinamarca enfrentaron emergencias sin contar con respaldo institucional de los cuerpos de bomberos.
En este sentido, se aseguró que de los 116 municipios del departamento, 37 carecían de convenios vigentes para la atención de situaciones críticas. La ausencia de estos acuerdos, a su vez, comprometió la capacidad de respuesta frente a crecientes súbitas, deslizamientos y otros movimientos en masa, fenómenos usuales en medio de estas condiciones metereologícas.
Por esta razón, las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía a la prevención y recomendaron evitar el ingreso a ríos y quebradas, especialmente en zonas donde los caudales se encontraban elevados.
Seis municipios recibieron especial atención: San Antonio de Tequendama, El Colegio, La Mesa, Anapoima, Sena y Girardot. En estos territorios se monitoreó de manera constante el comportamiento de ríos y quebradas, debido al riesgo elevado para la vida y el patrimonio de los habitantes.
A nivel nacional, la emergencia se extendió a otros departamentos, si bien Córdoba registró fuertes lluvias y estragos en viviendas que dejaron a miles de familias afectadas, también se reportaron afectaciones en Antioquia, Valle del Cauca y Nariño.






