El Gobierno nacional confirmó que en los próximos días se conocerá un proyecto de decreto que modificaría el régimen de inversión de los fondos privados de pensiones en Colombia. La iniciativa, anunciada por el ministro de Hacienda, Germán Ávila, plantea reducir del 49% al 30% el límite de los recursos que las administradoras de fondos de pensiones (AFP) pueden mantener invertidos en el exterior, una decisión que impactaría a más de 18 millones de trabajadores afiliados al sistema.
Según explicó el ministro, el borrador del decreto será publicado esta semana para conocimiento y discusión pública. La propuesta contempla un periodo de transición de hasta cinco años para que las AFP ajusten sus portafolios de inversión y repatríen los recursos que excedan el nuevo tope, aunque el objetivo del Ejecutivo es que el proceso se complete en un plazo ideal de tres años. De acuerdo con estimaciones oficiales, la medida permitiría redirigir hacia la economía nacional entre 120 y 250 billones de pesos que actualmente se encuentran invertidos en mercados internacionales.
El Gobierno sostiene que el propósito central es fortalecer la inversión interna y el financiamiento de proyectos productivos en el país, utilizando el ahorro pensional como un motor de crecimiento económico. El presidente Gustavo Petro reiteró que, en un contexto de bajo ahorro nacional, resulta prioritario que estos recursos permanezcan en Colombia y contribuyan a dinamizar la economía local, siempre bajo un esquema progresivo que evite choques abruptos.

Desde el Ministerio de Hacienda se aclaró que la regulación no afectará a los pensionados actuales y que su aplicación se limitará a los cotizantes activos y a las administradoras. No obstante, el anuncio ha generado inquietud en distintos sectores financieros y entre analistas económicos, quienes advierten posibles efectos colaterales en la rentabilidad de los ahorros y en el mercado cambiario.
Una de las críticas más visibles provino de Mónica Higuera, exdirectora de la Unidad de Regulación Financiera (URF), quien cuestionó el impacto que podría tener la repatriación masiva de capitales sobre la tasa de cambio. En su análisis, una entrada significativa de dólares al país podría presionar una fuerte apreciación del peso, llevando el valor del dólar a niveles cercanos a los 2.500 pesos, con implicaciones para la estabilidad macroeconómica y el valor de los activos pensionales.

Actualmente, los límites de inversión en el exterior varían según el perfil de riesgo del afiliado, llegando hasta el 70% en los fondos de mayor riesgo y alrededor del 40% en los más conservadores. Con el nuevo tope uniforme del 30%, las AFP tendrían que reconfigurar sus carteras, lo que implicaría la venta de activos internacionales y un cambio significativo en su estrategia de inversión.
El sector pensional, representado por Asofondos, ya había advertido sobre los riesgos de una repatriación acelerada, señalando posibles efectos negativos sobre la rentabilidad de largo plazo de los ahorros y sobre la tasa de cambio. Con la publicación del proyecto de decreto, se abre ahora un periodo de debate clave sobre el alcance y las consecuencias de esta medida para el sistema pensional y la economía colombiana.




