El impacto del frío extremo en Estados Unidos que se vive desde hace algunas semanas, ha dejado un costo humano considerable, con al menos 85 personas fallecidas en distintos puntos del país.
Mientras las autoridades declararon hace poco algunos estados de emergencia y alertaron por una nueva tormenta invernal que amenaza especialmente a la Costa Este.
Según información oficial brindada por cientificos, el fenómeno se produjo cuando millones de personas afrontaban las consecuencias del temporal anterior, que dejó extensos cortes de electricidad y carreteras intransitables.
Las muertes se registraron en hechos vinculados a la exposición prolongada a bajas temperaturas, accidentes de tráfico, caídas en estanques congelados y atropellamientos por quitanieves.
Mientras que en Nueva York, las autoridades confirmaron que varias de las víctimas fueron halladas en exteriores durante los días donde se vivió mayor intensidad de frío, aunque las causas exactas de algunos fallecimientos continuaban bajo investigación. La tormenta invernal que afectó al país se extendió desde Texas y Arkansas hasta Nueva York y Massachusetts, cubriendo con nieve y hielo una franja de más de 2.000 kilómetros.
El Servicio Meteorológico Nacional calificó el episodio como especialmente severo, con acumulaciones de hasta 38 centímetros de nieve en zonas urbanas como Nueva York y temperaturas muy por debajo de lo habitual incluso en estados del sur, tradicionalmente menos preparados para este tipo de eventos.
Como consecuencia del temporal, más de 550.000 usuarios permanecieron sin suministro eléctrico, sobre todo en Tennessee, Mississippi y Kentucky. En lugares como Mississippi, las autoridades reportaron daños en viviendas y carreteras públicas tras la peor tormenta de hielo en décadas, mientras los equipos de emergencia trabajaron para restablecer los servicios básicos en medio de condiciones adversas.
Así mismo, al menos diez estados declararon el estado de emergencia, y las escuelas y universidades suspendieron las clases y se habilitaron refugios con calefacción para personas evacuadas o sin acceso a electricidad.
Gobernadores y responsables locales advirtieron a la ciudadanía que bastaban pocos minutos a la intemperie para sufrir congelación o hipotermia, en paralelo, los meteorólogos alertaron por la posible formación de una bomba ciclónica frente a la costa este del país.
En el mismo sentido, las autoridades también advirtieron sobre el riesgo de inundaciones y erosión en zonas costeras, debido a la coincidencia de vientos intensos y mareas altas. Incluso en regiones donde la nieve no era segura, se esperaban condiciones marinas peligrosas y temperaturas extremadamente bajas.
El sistema amenazó con intensificarse rápidamente y dejar fuertes nevadas, vientos peligrosos e inundaciones costeras desde las Carolinas hasta el noreste.
Finalmente, en estados como Carolina del Norte y Virginia se anticiparon acumulaciones de nieve de hasta un pie, junto con ráfagas capaces de provocar nuevos cortes de energía.





