Rusia y Estados Unidos manifestaron su disposición a iniciar en el corto plazo negociaciones para un nuevo tratado de desarme nuclear, luego de que expirara el acuerdo START III. El Kremlin confirmó que ambos gobiernos reconocen la necesidad de retomar el diálogo sobre control de armas estratégicas y avanzar en un marco que sustituya al instrumento firmado en 2010.
El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, informó que las dos delegaciones sostuvieron consultas el jueves en Abu Dabi para evaluar escenarios posteriores al vencimiento del tratado.
Según explicó, en ese encuentro se abordó la posibilidad de extender de manera formal los límites contemplados en el acuerdo y se reiteró la intención de mantener posiciones responsables frente al manejo de arsenales nucleares.
Peskov recordó que el presidente ruso, Vladímir Putin, había planteado con anterioridad una prórroga de al menos un año para las cláusulas del tratado, iniciativa que no recibió respuesta oficial por parte de la Casa Blanca.
Reportes divulgados por el medio Axios señalaron que ambos países habrían discutido una eventual ampliación por seis meses de los límites vigentes.
Desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump se pronunció a favor de reemplazar el acuerdo por un nuevo marco de control nuclear. A través de su red social Truth Social, indicó que su administración buscaría un tratado distinto al START III, al que calificó como un pacto que debería ser sustituido por un instrumento actualizado.
Trump señaló que prefiere encargar a especialistas en materia nuclear la elaboración de un acuerdo que, según escribió, pueda mantenerse en el tiempo.
En el mismo mensaje, el mandatario sostuvo que Estados Unidos cuenta con una capacidad militar reforzada, incluyendo sistemas nucleares nuevos y modernizados. También mencionó la creación de la Fuerza Espacial como una de las ramas de las Fuerzas Armadas y la vinculó a proyectos de defensa estratégica, entre ellos un sistema de interceptación de misiles en órbita baja.
Trump expresó además su intención de que China participe en futuras negociaciones de desarme. Pekín ha rechazado integrarse a ese tipo de conversaciones multilaterales, postura que ha recibido respaldo de Moscú.
En paralelo, el Ministerio de Exteriores ruso comunicó que, tras la expiración del tratado, Rusia deja de considerarse obligada por los límites establecidos en el acuerdo, que fijaban un máximo de 1.550 cabezas nucleares y 700 sistemas de lanzamiento desplegados. La cancillería indicó que ambas potencias quedan en libertad de definir sus próximos pasos en materia de armamento estratégico.
El START III fue suscrito en abril de 2010 por los entonces presidentes Dmitri Medvédev y Barack Obama en Praga. El tratado fue renovado en febrero de 2021 por un periodo adicional de cinco años, que concluyó esta semana.






