El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, general Dan Caine, convocó a los 34 países del continente americano a una cumbre militar de alto nivel que se realizará el próximo 11 de febrero, con el propósito de consolidar una alianza estratégica hemisférica bajo el liderazgo de Washington. La reunión busca reforzar la cooperación en materia de seguridad, defensa y estabilidad regional, en un contexto marcado por desafíos comunes como el crimen transnacional, el narcotráfico y las amenazas a la seguridad democrática.
De acuerdo con información confirmada por fuentes oficiales del Departamento de Defensa de Estados Unidos, la cumbre contará con la participación de jefes militares y altos mandos de los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA). El encuentro se desarrollará en territorio estadounidense y hace parte de la agenda de seguridad impulsada por la administración del presidente Donald Trump para fortalecer los mecanismos de cooperación militar en el continente.
El general Dan Caine, quien asumió como jefe del Estado Mayor Conjunto en el actual gobierno, ha reiterado en escenarios públicos la importancia de consolidar alianzas regionales que permitan una respuesta coordinada frente a amenazas comunes. Entre los temas centrales que se abordarán en la cumbre se encuentran la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional, la seguridad fronteriza, la cooperación en inteligencia, la interoperabilidad de las fuerzas armadas y la respuesta conjunta ante desastres naturales y crisis humanitarias.
Datos oficiales del Pentágono indican que Estados Unidos mantiene actualmente acuerdos de cooperación militar y de defensa con la mayoría de los países del hemisferio, a través de ejercicios conjuntos, programas de entrenamiento, asistencia técnica y ventas de equipamiento militar. Iniciativas como los ejercicios multinacionales UNITAS, Tradewinds y PANAMAX han sido parte de esta estrategia de integración militar en las últimas décadas.

La convocatoria a esta cumbre se da además en un momento en el que Washington ha manifestado su interés en reforzar su presencia estratégica en América Latina y el Caribe, región considerada prioritaria para la seguridad nacional estadounidense. Según cifras del Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), más de 60.000 efectivos de fuerzas armadas del continente participan anualmente en programas de cooperación y entrenamiento liderados por ese comando.
Aunque el encuentro tendrá un enfoque eminentemente militar, fuentes oficiales han señalado que las discusiones estarán alineadas con principios de respeto a la soberanía de los Estados, el derecho internacional y la promoción de gobiernos democráticos. Asimismo, se espera que la cumbre concluya con una hoja de ruta conjunta para fortalecer la coordinación regional en materia de defensa.
La reunión del 11 de febrero se perfila como uno de los principales espacios de diálogo militar hemisférico de los últimos años y marcará un nuevo capítulo en la estrategia de seguridad continental impulsada por Estados Unidos.




