Estados Unidos completó las primeras operaciones de venta de petróleo venezolano en el marco de un acuerdo energético alcanzado a comienzos de enero con las autoridades interinas de Venezuela. Según información confirmada por un funcionario estadounidense a la agencia Reuters, las transacciones iniciales alcanzaron un valor aproximado de 500 millones de dólares y forman parte de un pacto global estimado en 2.000 millones de dólares.
De acuerdo con la fuente oficial, los recursos generados por estas primeras ventas permanecen en cuentas bancarias bajo supervisión de autoridades estadounidenses, conforme a una orden emitida recientemente. Una de las cuentas principales está ubicada en Qatar, país que actúa como jurisdicción neutral para la administración de los fondos, sin riesgo de incautación y bajo mecanismos de control definidos por Washington. El medio Semafor fue el primero en informar sobre la concreción de estas operaciones.
El acuerdo contempla la venta de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo venezolano, con la participación de empresas estadounidenses en los procesos de comercialización y eventual recuperación de la infraestructura petrolera. La Casa Blanca calificó el pacto como un “acuerdo energético histórico”, señalando que busca beneficiar tanto a Estados Unidos como a Venezuela. La portavoz presidencial, Taylor Rogers, indicó que la administración facilita contactos con compañías del sector interesadas en invertir en la reactivación del aparato productivo petrolero.
El presidente Donald Trump informó que sostuvo una conversación telefónica con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, en la que se abordaron temas como petróleo, comercio, minerales y seguridad nacional. Según el mandatario, el entendimiento entre ambos países permitiría avanzar en la estabilización económica venezolana. Trump también precisó que los fondos destinados a Venezuela se usarán exclusivamente para la compra de bienes producidos en Estados Unidos.
Desde Washington se ha señalado que las ganancias del esquema se distribuirán entre el pueblo venezolano, empresas estadounidenses y el Gobierno federal, bajo criterios definidos por la administración norteamericana. Paralelamente, el Ejecutivo presentó una estrategia para comercializar crudo venezolano actualmente sancionado, combinando control financiero y participación privada.
En el mercado, el crudo Merey-16 fue ofrecido a refinerías de la Costa del Golfo con un descuento cercano a seis dólares por barril frente al Brent, mientras que el West Canadian Select se negoció con un descuento mayor. Empresas como Vitol y Trafigura alcanzaron acuerdos con el Gobierno estadounidense para colaborar en la comercialización del crudo almacenado.
No obstante, persisten advertencias desde el sector privado. El director ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, señaló que un eventual retorno a Venezuela requeriría reformas profundas en el marco legal y comercial, calificando el país como de alto riesgo para la inversión mientras no se produzcan cambios estructurales. Estados Unidos mantiene, por ahora, su régimen de sanciones como parte de su política hacia el sector energético venezolano.




