Proantioquia hizo entrega oficial del predio Taparales a la Cooperativa Agroprogreso, conformada por 68 firmantes de paz, en el marco de la conmemoración de sus 50 años. La ceremonia, realizada el pasado 20 de marzo, marcó un hito en el proceso de reincorporación de excombatientes y en la consolidación de este territorio como un verdadero laboratorio de paz.
Ubicado en el Cañón de la Llorona, entre los municipios de Dabeiba y Mutatá, Taparales es un terreno de 270 hectáreas que desde hace seis años ha sido escenario de procesos de formación y reintegración liderados por el sector empresarial, el sector público y la academia.
El proyecto, impulsado por Proantioquia y sus aliados, ha permitido que los firmantes de paz desarrollen proyectos productivos sostenibles, garantizando su reincorporación económica y social. La entrega de las escrituras del predio representa no solo un acto simbólico de confianza, sino también un paso decisivo para consolidar el futuro de Agroprogreso y fortalecer la paz territorial en Antioquia.
La ceremonia contó con la presencia de empresarios antioqueños, representantes de la Cooperativa Agroprogreso, entre ellos Fancy Orrego y Luis Norbey Caicedo, así como del jefe de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, Carlos Ruiz Massieu. Uno de los momentos más emotivos fue la entrega de las escrituras, un documento que formaliza la transferencia de la propiedad y refuerza el compromiso con la sostenibilidad del proceso de reincorporación.
«Este es un sueño hecho realidad. Ahora tenemos un lugar propio donde podemos seguir trabajando y construyendo un futuro digno», expresó José Adrián López Monsalve, firmante de paz y miembro de la Cooperativa Agroprogreso.
El Cañón de la Llorona, donde se ubica Taparales, fue durante décadas una de las zonas más golpeadas por el conflicto armado en Colombia. Históricamente disputado por las guerrillas y las autodefensas, su posición estratégica lo convirtió en un territorio de constantes enfrentamientos. No fue sino hasta 2012 que se permitió el tránsito de vehículos durante las 24 horas del día, tras años de restricciones impuestas por la violencia.
Hoy, gracias a esfuerzos conjuntos, el territorio ha sido declarado Bosque de Paz, y la comunidad ha regresado para reconstruir sus vidas. Sin embargo, los desafíos persisten, ya que la región sigue siendo estratégica para grupos ilegales como el Clan del Golfo, que buscan mantener el control sobre rutas del narcotráfico y otras economías ilícitas.
Desde su creación, el laboratorio de paz Taparales ha promovido un modelo productivo sostenible, en el que el 59 por ciento del terreno está destinado a actividades agrícolas y el 41 por ciento a la preservación de la biodiversidad e investigación científica.
Con el apoyo de aliados estratégicos como la Compañía Nacional de Chocolates y ONUDC, los firmantes han desarrollado cultivos de cacao y limón, logrando avances significativos. Actualmente, se cuentan con seis hectáreas de cacao, que han producido 113 kilogramos de grano, y siete hectáreas de limón, que han generado 75 kilogramos. El proyecto también contempla diversificación productiva con cultivos transitorios y ganadería semiestabulada, además de la creación de un restaurante para aprovechar la creciente demanda en la zona.
La entrega del predio es solo el inicio de una nueva fase para la Cooperativa Agroprogreso. Durante los próximos tres años, Proantioquia y sus aliados acompañarán a los firmantes en un proceso de fortalecimiento empresarial y financiero, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad del proyecto y reducir la dependencia de asistencia externa.
El plan de trabajo contempla el acceso a bancarización y crédito, la formalización laboral y empresarial, la planificación estratégica y control de costos, así como el fortalecimiento del liderazgo y la gobernanza de la cooperativa. A mediano plazo, el proyecto aspira a consolidarse como un centro agrologístico que sirva como punto de recepción y distribución de productos agrícolas, beneficiando no solo a los firmantes de paz, sino también a comunidades aledañas.
La experiencia de Taparales deja aprendizajes valiosos para otros procesos de reincorporación en Colombia. El diseño de proyectos con un enfoque social integral, la necesidad de fomentar el ánimo asociativo antes de proyectar inversiones productivas y la importancia de alianzas estratégicas entre el sector privado, el Estado y la cooperación internacional, han sido factores clave en la sostenibilidad del proceso.
«Taparales es un ejemplo de lo que se puede lograr cuando se unen esfuerzos para transformar realidades», señaló Carlos Ruiz Massieu, jefe de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia.
Con la entrega de Taparales, se sienta un precedente en la reincorporación económica y social de excombatientes en el país. El éxito del modelo dependerá de la capacidad de la cooperativa para consolidar su autonomía y garantizar la sostenibilidad del proyecto a largo plazo.
El camino de la paz es largo, pero Taparales demuestra que es posible transformar el dolor en esperanza y construir nuevas oportunidades sobre las cicatrices del conflicto.
Esta es la última parte de un especial dedicado a los 50 años de Proantioquia, publicado en este medio.
Conozca más de este proyecto en el siguiente video: