Empresas Públicas de Medellín (EPM) informó que un total de 817 hectáreas fueron conservadas y recuperadas en 29 municipios de Antioquia como parte de la estrategia de Pagos por Servicios Ambientales (PSA).
De igual forma, EPM, detalló que durante 2026 proyectó una inversión superior a los 950 millones de pesos para fortalecer el trabajo de 196 familias guardabosques vinculadas a la operación de Transmisión y Distribución de Energía.
Igualmente, la empresa informó que en 2025 había destinado alrededor de 650 millones de pesos a este esquema, recursos que permitieron respaldar a 133 familias y avanzar en acciones de conservación asociadas tanto a obligaciones ambientales como a acuerdos voluntarios.
Y, que para 2026, la meta fue ampliar la cobertura y aumentar la inversión, en cerca de 440 millones por obligaciones ambientales y 510 millones mediante acuerdos voluntarios, con el fin de consolidar la protección de ecosistemas estratégicos.
La estrategia, de acuerdo a la entidad, buscó garantizar condiciones ambientales que hicieran posible la prestación continua, segura y confiable del servicio de energía.
Según se explicó, la conservación de bosques y fuentes hídricas ayudó a mitigar procesos de erosión, deslizamientos y sedimentación, proteger corredores de transmisión y distribución eléctrica, y reforzar la seguridad hídrica necesaria para la operación.
“Cuidar el entorno donde uno vive y el bosque es un beneficio para todos. Para mí, la tierra y el agua son sagradas”, expresó Liliana Zuluaga Ríos, integrante de una de las familias guardabosques vinculadas al programa.
Por su parte, Ronaldo Juajibiou, facilitador comunitario de la estrategia, señaló que las acciones desarrolladas en distintos territorios promovieron mayor conciencia ambiental y reconocimiento del valor de los recursos naturales.
Las familias participantes estuvieron ubicadas en municipios como San Rafael, El Peñol, Guatapé y San Carlos, en alianza con Cornare; así como en Amalfi, Anorí, Cáceres, Caucasia, El Bagre, Segovia, Támesis y Valdivia, entre otros, en coordinación con Corantioquia, además se reportaron acciones en localidades como Turbo, Apartadó, Frontino, Puerto Berrío, Sonsón y Abejorral, ampliando el alcance regional de la iniciativa.
La implementación del esquema se desarrolló de manera articulada con las corporaciones autónomas regionales Corantioquia, Cornare y Corpourabá, las administraciones municipales en las zonas de influencia, la Fundación Grupo EPM y la Unión Temporal Compensaciones Forestales, según indicó Luis Eduardo Valencia Montoya, jefe Ambiental y Social de Transmisión y Distribución de Energía de EPM.
El programa priorizó la protección de bosques y cuencas hidrográficas regionales, hábitat de especies como el oso de anteojos, el perezoso y los monos tití y aullador, además de una amplia diversidad de aves, reptiles y mamíferos, mientras que en flora, se hizo un enfoque en especies en riesgo como el cedro negro, la ceiba de altura, el roble de tierra fría y el comino crespo, entre otras.
El incentivo económico entregado a las familias estuvo orientado principalmente al sostenimiento del hogar y al fortalecimiento de proyectos productivos. A través de la Fundación Grupo EPM, el programa ofreció formación en desarrollo humano, ruralidad, emprendimiento, gestión productiva, desarrollo de marca, biodiversidad, botánica y etnobotánica.






