Los preparativos para una reunión presencial entre Gustavo Petro, y su homólogo, Donald Trump, avanzan tras el contacto telefónico que ambos sostuvieron el pasado 7 de enero. De acuerdo con información divulgada por Caracol Radio, el encuentro en la Casa Blanca se estaría programando entre el 4 y el 6 de febrero, en lo que sería la primera cita cara a cara entre los dos mandatarios desde el inicio del segundo mandato de Trump.
Inicialmente, fuentes diplomáticas habían señalado que la visita de Petro a EE. UU. se realizaría durante la primera semana de febrero. Con el paso de los días, se ha precisado un rango de fechas que coincide con gestiones adelantadas desde la Cancillería colombiana y con contactos recientes entre representantes de ambos gobiernos.
Entre estos acercamientos figura la reunión sostenida por la ministra de Relaciones Exteriores, Rosa Villavicencio, con el encargado de negocios de Estados Unidos en Colombia, John McNamara.
Según lo conocido, el excónsul de Colombia en México, Andrés Hernández, estaría apoyando las gestiones diplomáticas relacionadas con la agenda y la logística del encuentro. Estas labores se suman a un proceso de interlocución que funcionarios colombianos han sostenido en EE. UU. durante los últimos meses, en medio de una relación bilateral marcada por episodios de tensión política, comercial y diplomática.
En la agenda prevista para la reunión figuran asuntos que han sido recurrentes en los intercambios entre ambos gobiernos. Entre ellos se encuentra la política antidrogas y la exigencia del Gobierno estadounidense de avances verificables en la reducción del flujo de cocaína hacia su territorio. Este punto ha sido señalado como prioritario por la administración Trump y ha motivado discusiones internas en el gabinete colombiano de cara a la visita presidencial.
También se contempla el análisis de la situación de seguridad en la región, en particular la presencia de organizaciones armadas en zonas fronterizas con Venezuela. En este contexto, se prevé que los mandatarios aborden posibles esquemas de cooperación frente a grupos como el ELN y mecanismos de coordinación bilateral en materia de seguridad y control territorial.
Desde Colombia se espera que la reunión permita revisar otros aspectos de la relación, como la cooperación económica y los trámites logísticos asociados a la visita, incluidos los visados para la delegación oficial. Estos asuntos se inscriben en un esfuerzo por restablecer canales de diálogo que se vieron afectados por cruces de declaraciones entre ambos presidentes en semanas recientes.
El presidente Trump se refirió al encuentro el pasado 9 de enero, al señalar que sostuvo una conversación telefónica con Petro y que existía disposición para reunirse. Por su parte, el mandatario colombiano también confirmó ese mismo 7 de enero el restablecimiento del contacto directo, en el marco de movilizaciones convocadas en defensa de la soberanía, y aludió a los temas tratados durante la llamada.
Mientras se afinan los detalles, la eventual reunión en la Casa Blanca concentra la atención de los sectores diplomáticos y políticos de ambos países, a la espera de definiciones oficiales sobre la fecha exacta y el contenido final de la agenda bilateral.




