El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, anunció que la Administración Distrital evaluará la continuidad de los contenedores de basura instalados en distintos sectores de la ciudad como parte de una revisión técnica del modelo de recolección de residuos.
Según explicó, en algunas zonas estos elementos serán reemplazados por unidades de menor tamaño y en otras podrían ser retirados, de acuerdo con los resultados del análisis que adelanta el Distrito.
El anuncio se realizó en una rueda de prensa conjunta con el director de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos, Armando Ojeda, donde se presentó un paquete de medidas orientadas a modificar la operación del servicio de aseo.
Entre las acciones inmediatas se encuentra la entrada en funcionamiento de 35 nuevos vehículos de recolección durante los próximos tres meses, así como la incorporación de personal adicional para el control del arrojo clandestino de residuos.
La administración informó que se desarrollará una revisión integral del esquema de contenerización con el objetivo de ajustar su funcionamiento a las condiciones de cada sector. El plan incluye la ampliación de la red de Ecopuntos para fortalecer la disposición de residuos especiales y promover la separación en la fuente.
Las cifras oficiales indican que en 2025 se retiran en promedio 960 toneladas diarias de residuos provenientes de puntos críticos, lo que supera las 350.000 toneladas anuales. De acuerdo con el balance presentado por el Distrito, durante el último año se atendieron más de 438.000 regueros de basura y se realizaron labores de lavado en más de 1.900 puntos sanitarios cada mes. A diciembre de 2025 se registraban 478 puntos críticos activos, una variación frente al año anterior.
El Alcalde señaló que la prórroga de los contratos actuales busca acelerar ajustes operativos y fortalecer el control en calle mientras se implementan cambios estructurales. En paralelo, la empresa Aguas de Bogotá reportó un fortalecimiento en la recolección de escombros y residuos voluminosos. Según su gerencia, la capacidad operativa pasó de 300 a 1.000 toneladas diarias a partir de febrero, con la incorporación de 97 equipos y 132 trabajadores adicionales. El esquema opera de forma continua para cubrir distintos puntos de la ciudad.
La transición técnica también contempla el refuerzo de la supervisión del servicio con 88 personas dedicadas al seguimiento territorial y la ampliación de la cobertura de barrido en 45.000 kilómetros mensuales adicionales. Las autoridades reiteraron que el proceso incluye ajustes de frecuencias, control operativo y acciones de pedagogía dirigidas a los usuarios del sistema de aseo.







