Como si se tratara de un déjà vu, el Independiente Medellín ha vuelto a protagonizar un inicio de temporada cargado de dudas y escaso de resultados. La historia del año anterior parece repetirse: anoche, el «Poderoso» volvió a sucumbir, esta vez ante un Deportivo Cali sólido bajo la dirección del profesor Alberto Gamero.

El encuentro quedó marcado desde muy temprano por un hecho atípico: la expulsión de Yony González apenas al minuto 5. Tras un pisotón que generó debate ,para algunos injusto y para otros una clara sanción por juego peligroso, el juez central inicialmente mostró la tarjeta amarilla. Sin embargo, tras el llamado del VAR y la revisión en pantalla, la decisión cambió a tarjeta roja, dejando al DIM en inferioridad numérica casi desde el pitazo inicial.
La crisis se agudizó al minuto 32. Londoño, en un intento por frenar un ataque rival dentro del área, impactó con el codo la garganta de un jugador caleño. Una vez más, la intervención del VAR fue determinante para señalar la pena máxima. Avilés Hurtado no perdonó desde los doce pasos y anotó el primero de la noche.
Para la segunda mitad, el Medellín salió con la intención de buscar el empate, pero el ímpetu fue frenado por un contragolpe fulminante. «Titi» Rodríguez encendió los motores, dejando atrás a una defensa rival que solo pudo observar cómo un potente remate al palo custodiado por Ichazo ponía el 2-0. El panorama en Palmaseca se tornaba definitivo.
Sin embargo, el técnico Alejandro Restrepo movió el banquillo y depositó su confianza en la juventud. Jerónimo Mancilla, de apenas 17 años, ingresó al campo y solo necesitó unos segundos para causar estragos en la defensa «azucarera». Tras una jugada individual llena de habilidad y regate, sacó un remate de media distancia con pierna izquierda que devolvió la ilusión al equipo antioqueño. Era el 2-1 y la esperanza del empate estaba viva.
Pese al esfuerzo, la diferencia numérica terminó pasando factura. Tras un error infantil en el retroceso y los movimientos de la zona defensiva, los dirigidos por Gamero aprovecharon los espacios para sentenciar el 3-1 definitivo. El resultado dejó a la afición caleña en plena celebración y sumerge al Medellín en un mar de incertidumbre de cara a lo que resta del torneo.




