El mercado cambiario colombiano vive un arranque de año marcado por una fuerte caída del dólar, que en los últimos días ha roto niveles que no se observaban desde hace varios años. La divisa estadounidense ha perforado el piso de los $3.650 y este martes se había negociado, alrededor de los $3.630, con oscilaciones intradía que la llevaron incluso a valores cercanos a los $3.623 y $3.610, según registros del mercado. Esta mañana la tendencia de caída de la divisa continuaba a la apertura del mercado.
Este comportamiento consolida una tendencia bajista que viene desarrollándose desde finales del año pasado y que, de acuerdo con analistas del sector financiero, podría extenderse en las próximas semanas. Algunos expertos consideran que no sería descartable que el dólar intente romper un nuevo piso y se acerque a niveles de $3.500, siempre que se mantengan las actuales condiciones externas e internas.
La caída del dólar refleja una apreciación significativa del peso colombiano, que se ha convertido en una de las monedas más revaluadas de la región en el inicio de 2026. Entre los factores que explican este fenómeno se encuentra el cambio en las expectativas sobre la política monetaria de Estados Unidos. El mercado anticipa que la Reserva Federal podría iniciar un ciclo de reducción de tasas de interés más agresivo de lo previsto, lo que debilita al dólar a nivel global y favorece el flujo de capitales hacia economías emergentes como Colombia.
A este escenario se suma la mayor entrada de dólares al país en las últimas semanas, impulsada por la colocación de deuda externa y local realizada por el Gobierno Nacional. Estas operaciones aumentaron la oferta de divisas en el mercado, presionando el tipo de cambio a la baja. También ha influido un mejor comportamiento de los precios internacionales del petróleo, principal producto de exportación de Colombia, que fortalece las cuentas externas y mejora la percepción de riesgo del país; pese a que hoy, la inestabilidad en Oriente Medio hacía que el nerviosismo en los mercados, aperturara el petróleo al alza.
El dólar en niveles bajos tiene efectos diferenciados sobre la economía. Para los sectores exportadores, especialmente aquellos que reciben ingresos en dólares y pagan costos en pesos, la revaluación representa un desafío, ya que reduce la competitividad y los márgenes de ganancia. Industrias como el café, las flores y algunos segmentos del sector manufacturero sienten con mayor fuerza este impacto.
En contraste, los importadores y los consumidores resultan beneficiados. Un dólar más barato reduce el costo de bienes importados, tecnología, insumos industriales y servicios contratados en moneda extranjera. El sector turismo también se ve favorecido, ya que los tiquetes aéreos, reservas hoteleras y paquetes internacionales tienden a abaratarse, estimulando los viajes al exterior.
Aunque el descenso del dólar genera alivio en algunos frentes, los analistas advierten que una revaluación excesiva puede traer riesgos si se prolonga en el tiempo. Por ello, el comportamiento del tipo de cambio seguirá siendo observado de cerca por el Banco de la República, el Gobierno y los distintos sectores productivos, en un contexto de alta sensibilidad para la economía colombiana.



