El máximo escenario deportivo de los bogotanos, el Estadio Nemesio Camacho El Campín, vuelve a estar en el ojo del huracán. En un comunicado que cayó como un baldado de agua fría, más agua en época de lluvias, para la programación del fútbol profesional colombiano, la División Mayor del Fútbol Colombiano (DIMAYOR) anunció que no permitirá el desarrollo de los próximos tres encuentros programados en este recinto.
¿La razón? El «lamentable estado» de un campo de juego que hoy parece más un terreno baldío que un tapete para el alto rendimiento. Algunos en redes sociales, a manera de burla, aseguraron que ni cuando don Nemesio Camacho donó el terreno para construir el estadio estaba el campo así.
Esta decisión, tomada tras una reunión de urgencia, no fue un capricho. Representantes de Independiente Santa Fe, Millonarios FC, Internacional de Bogotá y Fortaleza FC se sentaron con la administración para llegar a una conclusión lógica pero dolorosa: jugar en estas condiciones es un atentado contra la integridad física de los futbolistas y una falta de respeto al espectáculo. El último juego disputado en dicha cancha dejó a un jugador del DIM lesionado.
Es innegable que El Campín es el corazón de los eventos culturales en la capital, pero como bien señala el ente rector, su propósito principal no puede ser negociable: el fútbol. La crítica de Dimayor apunta directamente a la APP Sencia, encargada del mantenimiento, exigiendo que el cuidado de la gramilla deje de ser un tema de segundo plano. No es para menos, cuando los clubes locales tributan un nada despreciable 12,5% de sus ingresos por taquilla en concepto de arrendamiento.
Por esa cifra, lo mínimo que esperan los aficionados y jugadores es un escenario en condiciones óptimas, no un terreno que retrase el calendario y comprometa la imagen de la ciudad. Pero el afán de su alquiler a espectáculos artísticos como conciertos, trae estragos como los vividos en los últimos días.
Aunque los clubes de fútbol reconocieron en la reunión el apoyo del IDRD en el seguimiento a esta crisis, la mano ya está levantada. El fútbol colombiano exige garantías mínimas para sus clubes afiliados. Mientras el proceso de interventoría avanza, los hinchas capitalinos tendrán que esperar para volver a ver rodar la pecosa en el Nemesio. Hoy, la prioridad es recuperar la gramilla, porque sin un campo digno, el espectáculo simplemente no puede continuar.
Los juegos aplazados serán: Millonarios Vs Pereira, Santa Fe Vs Atlético Nacional y Fortaleza Vs América de Cali.





