Estados Unidos expresó ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas su preocupación por la situación de estabilidad en Colombia, en el marco del seguimiento al proceso de implementación del Acuerdo de Paz.
La posición fue expuesta durante una sesión en la que se analizó el más reciente informe del secretario general de la ONU, centrado en la evolución del conflicto, la seguridad en los territorios y los desafíos asociados al narcotráfico.
La delegación estadounidense señaló que persisten factores que afectan la estabilidad del país, entre ellos la continuidad de la violencia en distintas regiones, la expansión de los cultivos de hoja de coca y el aumento en la producción de cocaína. Según lo planteado, estos elementos generan inquietud sobre la capacidad del Estado para ejercer control efectivo en zonas donde operan estructuras armadas ilegales.
Estados Unidos indicó que la estrategia adoptada por el actual Gobierno colombiano frente a estos fenómenos ha suscitado dudas en la comunidad internacional, particularmente en lo relacionado con el control de los grupos armados y la prevención de la impunidad frente a crímenes graves. Entre estos hechos se mencionó el reclutamiento forzoso de niños, niñas y adolescentes, una práctica que continúa siendo reportada en áreas afectadas por la presencia de organizaciones ilegales.
La delegación también hizo referencia a los datos consignados en el informe del secretario general de la ONU, en el que se advierte un incremento tanto en los cultivos de coca como en la producción de cocaína. Según el documento, estas dinámicas representan un reto persistente para la seguridad, la implementación del acuerdo y las condiciones de vida de las comunidades rurales.
En su intervención, Estados Unidos subrayó que la persistencia del narcotráfico y de economías ilícitas sigue siendo un factor que alimenta la violencia y limita la consolidación de la presencia institucional en varias zonas del país. Asimismo, se señaló que estos fenómenos inciden en la capacidad del Estado para garantizar justicia frente a violaciones de derechos humanos y al derecho internacional humanitario.
El pronunciamiento se dio en un contexto en el que el Consejo de Seguridad evalúa de manera periódica los avances y dificultades del proceso de paz en Colombia, con base en los reportes presentados por la Misión de Verificación de la ONU y la Secretaría General. En este mismo espacio, el viceministro de Asuntos Multilaterales, Mauricio Jaramillo, explicó los avances y retos de Colombia en el marco del proceso de paz.
Estados Unidos reiteró la importancia de que Colombia avance en el fortalecimiento de la seguridad, el control territorial y la protección de la población civil, especialmente en regiones donde persisten disputas armadas y actividades ilegales vinculadas al narcotráfico. Estas observaciones quedaron consignadas como parte del debate internacional sobre el estado actual del proceso de paz y los desafíos que enfrenta el país.





