En las últimas horas, el presidente de Ecuador anunció la aplicación de una tasa de seguridad del 30 % a las importaciones provenientes de Colombia, medida que entrará en vigencia a partir del primero de febrero. La decisión fue comunicada en el marco de lo que el mandatario describió como una falta de reciprocidad en los esfuerzos de cooperación entre ambos países, particularmente en relación con la seguridad en la frontera común.
Según lo expresado por el jefe de Estado ecuatoriano, su gobierno ha realizado “esfuerzos reales de cooperación con Colombia”, los cuales, de acuerdo con sus declaraciones, se han sostenido incluso en un contexto de déficit comercial que supera los 1.000 millones de dólares anuales. El presidente señaló que, pese a estas condiciones, Ecuador ha insistido de manera reiterada en el diálogo bilateral como mecanismo para abordar las problemáticas compartidas en la zona fronteriza.
No obstante, el mandatario afirmó que, mientras su país ha promovido espacios de concertación, las Fuerzas Militares ecuatorianas continúan enfrentando en la frontera a grupos criminales vinculados al narcotráfico sin contar, según indicó, con cooperación por parte del país vecino. En ese sentido, sostuvo que las operaciones de seguridad se han desarrollado en un escenario que considera carente de acciones conjuntas y coordinadas.
En sus declaraciones, el presidente explicó que la decisión de imponer una tasa de seguridad responde a lo que calificó como la ausencia de reciprocidad y de acciones firmes frente a las amenazas derivadas de economías ilegales en la frontera. De acuerdo con lo señalado, la medida busca generar un llamado de atención frente a la necesidad de asumir compromisos conjuntos en materia de seguridad.
La tasa del 30 % se aplicará específicamente a las importaciones provenientes de Colombia y, según lo anunciado, se mantendrá vigente hasta que exista lo que el mandatario denominó un “compromiso real” para enfrentar de manera conjunta el narcotráfico y la minería ilegal en la zona limítrofe. El presidente subrayó que Ecuador espera que estos esfuerzos se desarrollen con la misma seriedad y nivel de decisión que, afirmó, su país viene asumiendo frente a estas problemáticas.
Asimismo, el jefe de Estado reiteró que la medida no tiene un carácter indefinido, sino que está condicionada a la adopción de acciones concretas y coordinadas entre ambos gobiernos. En ese contexto, insistió en que la cooperación bilateral es un elemento fundamental para hacer frente a las dinámicas del crimen organizado que operan en la frontera.




