A pocas horas de la captura de Nicolás Maduro por parte de autoridades de Estados Unidos, han comenzado a circular distintas versiones y lecturas sobre cómo se habría producido el operativo. Luego de conocerse la versión oficial del presidente norteamericano Donald Trump detallando el operativo, amplios sectores no quedaron convencidos por lo que han surgido explicaciones alternativas con versiones sobre las circunstancias internas que rodearon la detención. Diversas figuras públicas y colectivos han expuesto interpretaciones que alimentan el debate regional e internacional.
Una de las voces que se sumó a estas versiones fue la de Francisco Santos, exvicepresidente de Colombia, quien afirmó públicamente estar convencido de que la captura de Maduro habría sido facilitada desde el interior del propio poder venezolano. Según su postura, la vicepresidenta Delcy Rodríguez habría tenido un papel determinante en la entrega del exmandatario, en el marco de eventuales negociaciones orientadas a permitir una transición política controlada.
En esta versión, Rodríguez buscaría garantías personales, como evitar su captura y obtener algún tipo de inmunidad, a cambio de facilitar la salida del poder del líder chavista. Estas afirmaciones no han sido confirmadas por fuentes oficiales y no han sido respaldadas con pruebas públicas.
Paralelamente, en redes sociales y foros digitales han tomado fuerza otras hipótesis impulsadas por colectivos como el grupo internacional de ciberactivistas conocido como Anonymous. Desde estos espacios se sostiene la teoría de que Maduro, sitiado por las presiones cubanas que lo tenían prácticamente secuestrado, habría negociado directamente su entrega con autoridades estadounidenses. De acuerdo con esta versión, tras ser trasladado a Nueva York y comparecer ante un tribunal federal, el exmandatario podría desaparecer progresivamente del foco mediático para ingresar a un programa de protección a testigos.
Según esta interpretación, dicho programa le garantizaría seguridad personal y condiciones económicas básicas, a cambio de colaborar con la justicia estadounidense entregando información clave sobre redes de narcotráfico, particularmente sobre el denominado Cartel de los Soles y otros actores señalados de apoyar el tráfico internacional de drogas. Al igual que otras teorías, esta versión tampoco ha sido confirmada por autoridades judiciales ni por el gobierno de Estados Unidos.
Hasta el momento, los comunicados oficiales se han limitado a confirmar los cargos que enfrentará Maduro ante la justicia federal y a señalar que el proceso seguirá los cauces legales correspondientes. Ni la Casa Blanca ni el Departamento de Justicia han ofrecido detalles sobre eventuales acuerdos, delaciones o negociaciones previas a la captura.
La proliferación de estas teorías refleja el alto nivel de incertidumbre que rodea uno de los episodios políticos más relevantes de los últimos años en América Latina. Mientras no se conozcan documentos judiciales, declaraciones bajo juramento o decisiones de los tribunales, las versiones seguirán moviéndose en el terreno del análisis político y la interpretación, a la espera de hechos verificables que permitan esclarecer cómo se produjo, realmente, la caída del hombre que gobernó Venezuela durante más de una década.



