La Conferencia Episcopal de Colombia expresó su «preocupación ante los signos de crisis que está presentando el sistema de salud en nuestro país» y llamó a un esfuerzo conjunto para buscar soluciones que beneficien a todos los colombianos.
A través de un comunicado titulado “Sanen a los enfermos” (Mateo 10, 8), los obispos señalaron que «nos ponemos al servicio de la Nación para facilitar la escucha, el diálogo y la construcción colectiva de soluciones en beneficio de la salud de todos los colombianos».
Entre los principales problemas mencionados, los obispos alertaron sobre «las crecientes dificultades para garantizar el derecho a la salud», destacando el acceso oportuno a la atención médica, el desabastecimiento de medicamentos y la demora en diagnósticos y tratamientos. Además, señalaron la «grave situación financiera que afecta el sector salud», el clima de incertidumbre en las entidades prestadoras del servicio y las dificultades que enfrenta el personal sanitario.
En el comunicado, la Iglesia recordó que «la salud es uno de los bienes primarios del orden social y un derecho de todos», enfatizando que es responsabilidad del Estado garantizar su acceso y mejorar las políticas públicas. Asimismo, hicieron un llamado a evitar «la tentación de la corrupción, de la burocratización» y de la politización de un derecho fundamental.
Finalmente, la Conferencia Episcopal reafirmó su compromiso con «aliviar el sufrimiento y salvaguardar el bien integral de la persona humana, sobre todo de los más pobres y vulnerables». Insistieron en la importancia de la corresponsabilidad en la promoción y cuidado de la salud, advirtiendo sobre los peligros de desatender un derecho fundamental para la población.