La canciller de Colombia, Laura Sarabia, sostuvo una importante reunión con Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, en la Casa de Nariño, donde ambos países firmaron una declaración de intención que busca reforzar la cooperación bilateral en temas migratorios.
El encuentro también contó con la presencia del presidente Gustavo Petro, John McNamara, encargado de Negocios de la embajada de Estados Unidos en Colombia, y la subdirectora del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos. Antes de esta reunión en la Casa de Nariño, Sarabia y Noem ya se habían encontrado en el Palacio de San Carlos, donde se firmó una Declaración de Intención para la Cooperación Biométrica.
Este acuerdo tiene como objetivo fortalecer el intercambio de información migratoria entre ambos países, especialmente en lo que respecta al manejo de datos biométricos. Según explicó la canciller Sarabia, la iniciativa busca «desarrollar un mecanismo que identifique a los visitantes con antecedentes de delitos graves», con el fin de mejorar las capacidades de Colombia y Estados Unidos en la prevención del tráfico de migrantes y la trata de personas.
«Este acuerdo fortalecerá nuestras capacidades para proteger los derechos humanos de los migrantes más vulnerables, garantizando que las políticas migratorias sean más seguras y eficaces», señaló Sarabia durante el evento.
Por su parte, Kristi Noem subrayó la importancia de la cooperación entre ambas naciones para garantizar la seguridad fronteriza y prevenir el cruce de terroristas y delincuentes. «Este acuerdo facilitará el intercambio de datos biométricos entre nuestras naciones para identificar y prevenir mejor el cruce de fronteras de delincuentes y terroristas. El intercambio de datos biométricos ya ha resultado en más de 1.700 deportaciones y 1.000 arrestos», aseguró Noem.
La firma de esta declaración representa un paso significativo en el fortalecimiento de la colaboración en materia de seguridad y migración entre Colombia y Estados Unidos, en un contexto donde ambos países buscan enfrentar los desafíos comunes relacionados con el crimen transnacional, el tráfico de personas y la seguridad fronteriza.
Ambos gobiernos expresaron su compromiso de continuar trabajando de manera conjunta para garantizar una migración segura, ordenada y respetuosa de los derechos humanos, con énfasis en la protección de las poblaciones más vulnerables.