El día de hoy fue convocada una marcha en defensa de la soberanía tras las declaraciones que hizo el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre el presidente Gustavo Petro, en las que no se descartó una intervención militar en el país.
Además de mencionar unos supuestos vínculos del jefe de Estado colombiano con el narcotráfico sin tener pruebas de ningún tipo. La invitación a la jornada fue realizada por medio de la cuenta de X del presidente, donde escribió un mensaje haciendo un llamado a la ciudadanía para protestar en las principales plazas del país a partir de las 4 de la tarde.
En las principales ciudades y pese a una ligera lluvia fueron llegando diferentes personas mostrando apoyo al mandatario, y alegando que había sido elegido de forma democrática.
Diferentes personalidades del mundo político asistieron a dichas concentraciones, por ejemplo, en Bogotá se vio a Roy Barreras, candidato presidencial y anterior senador cercano al petrismo.
En horas de la noche, finalmente el presidente Petro apareció en compañía de sus ministros y ministras y dio un extenso discurso, empezando por dar lo que llamó “un saludo con todo el amor del mundo a todas y todos los trabajadores”, así como a la comunidad educativa, campesinos, vendedores, ambulantes, emprendedores, sindicatos, representantes de asociaciones del trabajador, centrales obreras y organizaciones en defensa laboral, personal de salud, madres, cabeza de hogar, entre otros.
Tras lo cual mencionó que la idea era comunicar ante la amenaza verbal que sucedió de parte del presidente de los Estados Unidos, para luego decir que lo que convenía era hacer lo que ya se había hecho en varias fases de la vida que consistía en “la defensa fundamental que hace el pueblo en Colombia”.
En medio de esto, trajo a colación el amplio conflicto armado que ha vivido y desangrado el país, expresando que se ha vivido de forma constante violencia política provocada por la exclusión social y el sectarismo, y advirtió que cualquier agresión contra su gobierno podría reactivar un conflicto en el que, como ha ocurrido antes, el pueblo terminaría involucrado.
Pero, tras esto, reflexionó asegurando que aunque la guerra ha cambiado en sus formas, pues ahora se hace uso de drones, tecnologías antidrones y control del espectro electromagnético, su esencia seguía siendo la misma, y era el impacto directo sobre la población civil.
En este orden de ideas, además, recordó su experiencia personal en el conflicto armado y aseguró que desde hace más de tres décadas ha trabajado para evitar que el país siga recurriendo a la violencia, esfuerzo que, según dijo, se materializó en el proceso de paz del M-19.
El mandatario sostuvo que Colombia no es enemiga de ningún pueblo del mundo y que los actuales conflictos verbales y políticos tienen su origen en disputas internas, alimentadas por el sectarismo y, en su opinión, por el papel de ciertos medios de comunicación y sus propietarios.
Petro declaró que la raíz de esta violencia surgió de una forma de gobierno que ha privilegiado a una élite que excluye a la mayoría de la población del acceso a la riqueza y recurre a la violencia para mantener sus privilegios.
Posteriormente, comparó la situación de Colombia con la de Estados Unidos, señalando que la menor desigualdad en ese país explica por qué muchos colombianos migran en busca de oportunidades básicas como vivienda, empleo y seguridad alimentaria.
Por último aseguró que: “hace 34 años la prioridad para mí es la paz, y sé que la paz se encuentra hablando y por eso acepto la propuesta del presidente Trump de hablar, veremos que sale, volveré a insistir en que la alianza es posible en energías limpias porque traen paz y vida”, anunció el presidente.




