Chile oficializó la inscripción de la expresidente Michelle Bachelet como candidata al cargo de secretaria general de Naciones Unidas, en una postulación que cuenta con el respaldo de Brasil y México.
El anuncio fue realizado por el presidente Gabriel Boric durante una conferencia de prensa en el palacio presidencial en Santiago. Bachelet fue registrada formalmente ante la organización multilateral como aspirante a suceder al actual secretario general, António Guterres, cuyo segundo mandato finaliza el 31 de diciembre de 2026.
Según explicó Boric, la candidatura será presentada de manera conjunta por los tres países latinoamericanos. La exmandataria, médica pediatra de profesión, ejerció la Presidencia de Chile en dos periodos entre 2006 y 2010 y entre 2014 y 2018.
Tras su paso por el Ejecutivo, asumió la dirección ejecutiva de ONU Mujeres entre 2010 y 2013. Posteriormente fue designada alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, cargo que ocupó entre 2018 y 2022.
Durante el anuncio, Bachelet señaló que acepta la candidatura en representación no solo de Chile sino también de Brasil y México, y reconoció el alcance institucional del proceso dentro del sistema de Naciones Unidas. Su postulación se inscribe en un contexto en el que la organización no ha tenido a una mujer en su máxima jefatura desde su creación hace ocho décadas.
En ese mismo periodo, América Latina ha tenido una sola representación en la Secretaría General, con el diplomático peruano Javier Pérez de Cuéllar, quien ocupó el cargo entre 1982 y 1991.
Aunque no existe una norma escrita, dentro de la ONU se ha aplicado una práctica de rotación regional para la designación del secretario general. Bajo ese criterio, la próxima elección correspondería a un país latinoamericano, y dentro de las discusiones diplomáticas se ha planteado que el relevo sea asumido por una mujer.
Bachelet no es la única aspirante al cargo, pues también figuran como candidatas la costarricense Rebeca Grynspan, actual secretaria General de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, y Alicia Bárcena, secretaria de Medio Ambiente de México. A ellas se suma Mia Mottley, primera ministra de Barbados. Entre los postulantes hombres aparece el argentino Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica.
La competencia por la Secretaría General se desarrolla en medio de negociaciones diplomáticas entre bloques regionales, donde el respaldo político de los Estados miembros resulta determinante. La elección final depende del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General, instancias que evalúan las candidaturas bajo criterios de representación geográfica y acuerdos entre gobiernos.






