La Corporación Autónoma Regional (CAR) autorizó la modificación de la resolución de concesión del acueducto sobre el río Bogotá, permitiendo captar 1,5 metros cúbicos por segundo adicionales.
Con esta decisión, según el director de la CAR Cundinamarca, Alfred Ballesteros, la ciudad podría levantar el racionamiento de agua de manera inmediata si así lo decide la Alcaldía.
La medida se sustenta en el estado actual de los embalses del Agregado Norte y la disponibilidad hídrica durante las temporadas de lluvia. Ballesteros indicó que el volumen adicional alivia la presión sobre el sistema Chingaza, que ya muestra signos de recuperación.
Con esta decisión, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) podría aumentar la captación en la planta Tibitoc de 8 a 9,5 metros cúbicos por segundo o casi 10 metros cúbicos por segundo.
La EAAB solicitó a finales de 2024 la autorización para aumentar la captación de agua del río Bogotá, tras la puesta en funcionamiento del sexto tren de tratamiento de Tibitoc y los avances en el séptimo. La CAR había condicionado la ampliación de la captación a la implementación de medidas que garantizaran la sostenibilidad hídrica de la región.
Bogotá se abastece de tres sistemas: Agregado Norte, con los embalses de Neusa, Sisga y Tominé; Sistema Chingaza, con los embalses de Chuza y San Rafael; y Agregado Sur, con Chisacá y Regadera. Los sistemas Norte y Chingaza representan la principal fuente de suministro para la ciudad.
El aumento de la concesión de captación estará condicionado a la adquisición y restauración de 166,7 hectáreas en la cuenca alta del río Bogotá, con el objetivo de mejorar la oferta hídrica y garantizar la sostenibilidad del recurso a largo plazo. Este proceso de restauración se considera fundamental para generar un impacto positivo en la disponibilidad de agua.
El director de la CAR advirtió que, aunque se permita captar más agua en ciertas épocas del año, el abastecimiento sigue dependiendo de las condiciones climáticas y del comportamiento de los embalses. La regulación se basa en un análisis multitemporal del comportamiento histórico de los embalses y su respuesta a las temporadas de lluvia.
Pronósticos del IDEAM sugieren que en abril, mayo y posiblemente junio se presentarán lluvias superiores al promedio histórico, lo que podría llevar a que los embalses alcancen un nivel del 60% al final de la temporada invernal. Aunque esto representaría un avance, el nivel ideal se calcula en al menos 80% para garantizar un abastecimiento seguro.
Finalmente, la CAR resaltó la importancia de mantener el uso responsable del agua y la necesidad de implementar sistemas alternos de abastecimiento para enfrentar los efectos del cambio climático en el ciclo hídrico de la región.
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