El Gobierno de Colombia informó que ha fortalecido su respuesta diplomática tras la detención por parte de los Estados Unidos en contra de Nicolás Maduro el pasado sábado, teniendo como principio el compromiso con la soberanía nacional y el respeto por el derecho internacional.
En este sentido, la canciller Rosa Yolanda Villavicencio señaló que la política exterior del país estaba centrada en el rechazo absoluto al intervencionismo, la defensa de la soberanía venezolana y la promoción del diálogo como vía para resolver asuntos internacionales. “Una ofensa al Presidente es una ofensa al país”, aseguró Villavicencio, en relación con los recientes comentarios del presidente estadounidense Donald Trump contra Gustavo Petro.
Se informó también que como parte de esta estrategia, Colombia activó mecanismos multilaterales para generar consensos internacionales, entre las que se destacan la convocatoria de reuniones de urgencia en el Consejo de Seguridad de la ONU, la OEA, donde Colombia ejerce la presidencia del Consejo Permanente, y la CELAC. Que, como se expresó en la rueda de prensa realizada por la Cancillería, poseen el objetivo de condenar la agresión y reafirmar la negociación diplomática como vía para resolver conflictos.
En el plano bilateral, se conoció también que la canciller Villavicencio se reunirá con Jhon McNamara, encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos, para entregarle una nota verbal de protesta formal por las declaraciones de Trump, consideradas una afrenta al país y a los procesos democráticos en Colombia.
En otro orden de ideas, se mencionó que a pesar de esta tensión, la cooperación en temas de inteligencia y lucha contra el narcotráfico con EE. UU. continuará de manera permanente.
Respecto a Venezuela, se afirmó que Colombia mantenía relaciones de Estado por razones prácticas, que incluyen la atención a casi 3 millones de venezolanos migrantes en territorio colombiano y a 4 millones de colombianos que residen en Venezuela, así como los flujos comerciales y la interacción fronteriza.
Se declaró también que Colombia respetaba la investidura de Delcy Rodríguez como presidente interina, aunque no reconoce los resultados electorales de 2024, que considera irregulares.
Por último, y en al ámbito interno, se aseveró que el Gobierno había reforzado la seguridad fronteriza, implementado un plan de contingencia migratoria y apoyado movilizaciones pacíficas en defensa de la dignidad y soberanía nacional y que también mantenía un seguimiento constante a los colombianos detenidos en Venezuela, preguntando de forma frecuente al gobierno del vecino país por condiciones de detención dignas e instando al respeto por el debido proceso.




