El abogado Barry J. Pollack será el encargado de representar a Nicolás Maduro en el proceso penal que se adelanta en Estados Unidos, donde el mandatario venezolano se declaró inocente de cargos relacionados con narcoterrorismo ante un tribunal del Distrito Sur de Nueva York.
La presentación formal de Pollack como defensor se dio en la primera audiencia del caso, realizada tras la captura de Maduro el pasado 3 de enero en Caracas y su posterior traslado a territorio estadounidense.
Durante esa diligencia judicial, Pollack informó que, por el momento, no solicitará la libertad bajo fianza de su defendido. Al mismo tiempo, cuestionó la legalidad del procedimiento mediante el cual Maduro fue llevado a Estados Unidos, señalando que se trató de una “abducción militar” y planteando que, en su criterio, su cliente ostenta la condición de jefe de un Estado soberano y, por tanto, tendría derecho a ciertos privilegios asociados a ese cargo, según lo recogido por el medio PBS.
Pollack es un abogado con más de tres décadas de experiencia en la defensa penal y es conocido por haber representado a Julian Assange, fundador de WikiLeaks, en el proceso que enfrentó por cargos de espionaje relacionados con la publicación de documentos clasificados del Gobierno de Estados Unidos. En ese caso, la estrategia jurídica derivó en un acuerdo de culpabilidad que permitió la liberación de Assange y su regreso a Australia a mediados de 2024.
De acuerdo con la información publicada por su firma, Harris St. Laurent & Wechsler, Pollack ha intervenido en otros procesos de alto perfil. Entre ellos figura la exoneración de un exejecutivo de la empresa energética Enron, implicado en el escándalo de fraude que rodeó a la compañía, así como el caso de Martin Tankleff, quien fue absuelto tras haber sido condenado erróneamente por el asesinato de sus padres cuando tenía 17 años.
A lo largo de su carrera, Pollack ha ocupado cargos relevantes dentro del gremio jurídico. Fue presidente de la Asociación Nacional de Abogados Penales Defensores y es miembro del Colegio Americano de Abogados de Primera Instancia y de la Junta Americana de Abogados Penales.
Su práctica profesional se ha centrado en casos de delitos financieros, corrupción pública, crimen organizado y asuntos vinculados con seguridad nacional y espionaje, además de litigios civiles complejos.
El abogado cuenta con formación como contador público certificado, lo que ha orientado parte de su trabajo hacia la defensa en investigaciones de carácter financiero, incluyendo procesos relacionados con fraude, impuestos, contratación pública y sistemas bancarios. Pollack es egresado de la Universidad de Indiana y de la Universidad de Georgetown, y en los inicios de su carrera se desempeñó como defensor público federal adjunto en el Distrito de Maryland.
En el mismo proceso judicial, la esposa de Nicolás Maduro, Cilia Flores, quien también enfrenta señalamientos en el expediente, cuenta con una defensa distinta. Su abogado es Mark Donnelly, cofundador de la firma Parker Sanchez & Donnelly, con experiencia previa en el Departamento de Justicia de Estados Unidos y en fiscalías estatales de Texas, donde participó en investigaciones de alto perfil.
La designación de Pollack como defensor de Maduro marca el inicio formal de la estrategia jurídica que se desplegará en el proceso que adelantan las autoridades estadounidenses contra el mandatario venezolano.




