La banca digital en Colombia inicia 2026 con un panorama de consolidación y nuevos retos. Tras varios años de adopción acelerada, el desafío del sistema financiero ya no es ampliar el acceso a los canales digitales, sino lograr un uso más consciente, sostenido y profundo de los servicios financieros. Así lo reflejan las cifras de la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC), según las cuales más del 82% de las transacciones del sistema se realizan hoy por canales no presenciales. En el caso de Nequi, ese indicador alcanza el 93%, lo que confirma que lo digital se convirtió en el principal punto de contacto entre las personas y la banca.
Este escenario plantea una exigencia mayor para las entidades financieras. De acuerdo con el estudio “Perspectivas 2026 de la Industria Financiera”, elaborado por Fintech Américas, el sector debe pasar de la experimentación tecnológica a una ejecución consistente que genere valor, confianza y bienestar financiero. En ese contexto, Nequi ha identificado cuatro tendencias que marcarán el comportamiento de sus usuarios durante 2026, a partir del análisis de datos y hábitos de uso.
La primera de ellas es la inteligencia artificial aplicada al servicio de las personas. En Colombia, el 73% de las entidades financieras ya cuenta con implementaciones basadas en eIA, según Asobancaria. Más allá de la automatización, esta tecnología permite personalizar experiencias, anticipar necesidades y simplificar procesos. En Nequi, la IA es utilizada para mejorar la autogestión y la atención al cliente. Su asistente digital gestiona más de un millón de conversaciones mensuales y permite que siete de cada diez usuarios resuelvan sus solicitudes sin intervención humana.
La segunda tendencia es el fortalecimiento del crédito responsable. En un entorno económico volátil y con historiales crediticios limitados, el crédito digital evoluciona apoyado en analítica avanzada y modelos predictivos. Entre enero y septiembre de 2025, Nequi desembolsó más de 590.000 créditos por un monto superior a 1,3 billones de pesos, de los cuales el 68% fue otorgado a personas con poca o ninguna experiencia crediticia, bajo criterios de capacidad de pago.
Los pagos transfronterizos constituyen la tercera tendencia. La reducción de fricciones, tiempos y costos es una prioridad, especialmente para trabajadores remotos, emprendedores y freelancers. En 2025, las remesas recibidas a través de Nequi se multiplicaron por 12 frente al año anterior, en paralelo con el crecimiento del trabajo independiente y los ingresos desde el exterior.
Finalmente, la democratización de las inversiones se consolida como un eje clave. A través de alianzas como la desarrollada con trii, Nequi ha facilitado el acceso a la inversión bursátil desde 167 municipios del país. El 44% de los inversionistas que usan esta herramienta tiene entre 21 y 30 años, lo que evidencia un cambio generacional en la relación con el ahorro y la inversión.
Con más de 26 millones de usuarios en Colombia, Nequi avanza hacia un modelo en el que la innovación tecnológica se traduce en soluciones simples, responsables y alineadas con el bienestar financiero de las personas, marcando así el rumbo de la banca digital en 2026.




