Un balance preliminar dejaron las movilizaciones realizadas por centrales obreras frente a la embajada de Estados Unidos en Bogotá, luego del plantón desarrollado en rechazo a la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y a recientes advertencias atribuidas al expresidente estadounidense Donald Trump hacia varios países de América Latina.
La jornada congregó a cerca de 500 personas y tuvo impactos tanto en la movilidad como en la agenda de las organizaciones sindicales participantes. La manifestación se llevó a cabo sobre la calle 26, en inmediaciones de la sede diplomática, donde delegados de distintas centrales obreras se concentraron con pancartas, consignas y pronunciamientos públicos. De acuerdo con los organizadores, la protesta se enmarcó en una lectura regional de los hechos, que consideran vinculados a una política de presión hacia gobiernos latinoamericanos, entre ellos Colombia, México y Cuba.
Durante el plantón, los voceros sindicales señalaron que las decisiones y declaraciones provenientes de Estados Unidos no se limitan a un episodio aislado, sino que, según su postura, responden a una dinámica más amplia de intervención política en la región. En ese contexto, insistieron en la necesidad de fortalecer la coordinación entre organizaciones sociales y laborales de América Latina para fijar posiciones comunes frente a este tipo de escenarios.
Como parte de los anuncios realizados durante la jornada, las centrales obreras informaron que avanzan en la organización de un encuentro nacional por la unidad y la resistencia, previsto para el próximo 3 de febrero. Según indicaron, el objetivo de ese espacio será analizar el contexto regional y definir acciones conjuntas frente a lo que consideran una situación de tensión política en varios países del continente.
La protesta contó con acompañamiento permanente de la Policía Metropolitana de Bogotá. Unidades del grupo UNDEMO acordonaron el perímetro de la embajada para prevenir alteraciones del orden público, especialmente ante la presencia de algunos jóvenes encapuchados en los alrededores. Las autoridades señalaron que el dispositivo buscó garantizar el desarrollo de la manifestación y la seguridad del sector.
En materia de movilidad, el plantón generó afectaciones en el corredor de la calle 26 con carrera 48. TransMilenio reportó desvíos temporales en los servicios articulados, que tuvieron que retornar por la avenida Rojas y el sector de Corferias hacia el occidente de la ciudad, mientras se restablecían las condiciones en la vía principal.
Al finalizar la jornada, los manifestantes se retiraron de forma gradual y sin que se reportaran enfrentamientos o personas lesionadas. La Policía mantuvo su presencia hasta normalizar completamente la movilidad en el sector.
Desde las centrales obreras señalaron que este plantón hace parte de una serie de acciones que continuarán en las próximas semanas, en el marco de su agenda de pronunciamientos frente a la coyuntura internacional.





