Una huelga general convocada por centrales obreras y sindicatos tiene paralizada este jueves amplios sectores de Argentina en rechazo a la reforma laboral promovida por el Gobierno del presidente Javier Milei. La jornada coincide con el debate del proyecto en la Cámara de Diputados, donde se prevé una sesión que podría extenderse por varias horas.
Desde las primeras horas del día, trabajadores y organizaciones sindicales comenzaron a movilizarse hacia el Congreso de la Nación Argentina, en el centro de Buenos Aires, donde el edificio permanece bajo un operativo de seguridad y con vallados en sus alrededores.
La medida de fuerza afecta el transporte público en gran parte del país. No operan trenes, vuelos comerciales, el metro ni la mayoría de las líneas de autobuses urbanos. También se registran interrupciones parciales en servicios considerados esenciales, como la salud pública.
La convocatoria es encabezada por la Confederación General del Trabajo (CGT), principal central sindical del país. Se trata de la cuarta huelga general organizada durante la actual administración. A la protesta se sumaron trece gremios adicionales y la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), que agrupa a distintos sindicatos y organizaciones sociales.
El eje de la movilización es la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo, iniciativa que ya fue aprobada por el Senado el 12 de febrero. En aquella jornada se produjeron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas policiales en las inmediaciones del Congreso. El proyecto contempla modificaciones en las condiciones de contratación y en el régimen laboral vigente.
Este jueves, la Cámara de Diputados tiene previsto iniciar el tratamiento de la reforma a partir de las 14:00 hora local (17:00 GMT). El debate se desarrollará en una sesión ordinaria que, según la agenda parlamentaria, podría prolongarse durante varias horas.
En paralelo a la concentración en la capital, sindicatos y organizaciones políticas realizaron movilizaciones en distintos puntos del país. Los accesos a Buenos Aires se encuentran bajo custodia de fuerzas de seguridad, en el marco del operativo dispuesto para la jornada.
El Gobierno nacional anticipó que descontará el día de salario a los empleados públicos que adhieran a la huelga. Según fuentes oficiales, hasta ahora no se aplicaba esta medida en este tipo de convocatorias. La decisión fue comunicada como parte de las disposiciones adoptadas ante la paralización de actividades.
Las autoridades no informaron sobre incidentes de consideración durante las primeras horas de la protesta. No obstante, se mantiene el despliegue policial en los alrededores del Congreso y en los principales puntos de concentración.
La discusión legislativa de la reforma laboral se produce en un contexto de movilización social y de medidas de fuerza que impactan en la actividad económica y en los servicios públicos. La votación en la Cámara Baja definirá si el proyecto queda definitivamente aprobado o si sufre modificaciones.
Mientras tanto, los sindicatos ratificaron la continuidad de la jornada de protesta hasta la finalización del debate parlamentario.






