Las autoridades confirmaron la liberación de los cinco integrantes de la Policía Nacional que permanecían en poder del Ejército de Liberación Nacional (ELN) desde comienzos de enero en la región del Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander. Los uniformados ya fueron entregados a una comisión humanitaria y se encuentran bajo protección institucional tras el operativo realizado en zona rural del departamento.
Los policías habían sido retenidos mientras se movilizaban vestidos de civil en un bus de servicio público por la vía que comunica a El Zulia con Tibú, específicamente en el sector conocido como El Tablazo. De acuerdo con la información conocida, los agentes se dirigían hacia la ciudad de Cúcuta cuando fueron interceptados por integrantes del grupo armado.
Los uniformados liberados fueron identificados como Daniel de Jesús Granada Quiroz, Ramón Alberto Coronel Medina, Edwin Fabián Manosalva Contreras, José Ricardo Carrillo Romero y Carlos Eduardo Barrera. Todos ellos estaban adscritos a estaciones de Policía de la subregión del Catatumbo y se desplazaban fuera de servicio al momento de los hechos.
El ELN había reconocido la retención de los policías a través de un comunicado público difundido días después del hecho, en el que informó que los uniformados se encontraban bajo su custodia y que serían liberados en el marco de un procedimiento que denominaron humanitario. En ese mismo documento, el grupo armado señaló que los agentes se encontraban en buen estado de salud y que se les garantizaría el debido proceso y condiciones de seguridad mientras permanecieran retenidos.
Aunque inicialmente el grupo armado manifestó su intención de proceder con la liberación en un plazo corto, el proceso se extendió durante 14 días. Durante este tiempo, se adelantaron gestiones con la participación de organismos humanitarios, con el objetivo de facilitar el retorno de los uniformados sin que se presentaran afectaciones a su integridad.
La entrega de los policías se realizó a una comisión humanitaria, que posteriormente los trasladó a un punto seguro donde recibieron atención y acompañamiento por parte de las autoridades competentes. Tras su liberación, los uniformados quedaron bajo custodia institucional y serán sometidos a los protocolos médicos y administrativos establecidos por la Policía Nacional.
Desde la institución se reiteró que los cinco policías se encuentran a salvo y que se adelantan las verificaciones correspondientes para establecer las condiciones en las que permanecieron durante los días de retención. Así mismo, se indicó que las autoridades continuarán evaluando la situación de orden público en la zona, en coordinación con las Fuerzas Militares y demás entidades del Estado.
La vía El Zulia–Tibú, donde ocurrió la interceptación, es un corredor estratégico de la región del Catatumbo y ha sido escenario recurrente de afectaciones a la movilidad por cuenta del conflicto armado. Las autoridades mantienen presencia en el sector con el objetivo de garantizar la seguridad de la población y el tránsito por este eje vial.





