Lo que debía ser una asamblea de accionistas tranquila como siempre en una empresa tan importante como Interconexión Eléctrica S.A. término siendo una especie de circo que le restó seriedad por la extensiones y politización denunciada en una de las empresas más importantes del país.
Mensajes en botellas, ausencia de directivos clave y cuestionamientos a la independencia de la empresa, fueron algunos de los elementos que marcaron la Asamblea General Ordinaria de Accionistas de ISA, realizada en Medellín este miércoles.
La Asamblea General de Accionistas de Interconexión Eléctrica S.A. -ISA- celebrada en la sede de la Cámara de Comercio de El Poblado, no estuvo exenta de tensiones y críticas. Aunque la agenda formal avanzó conforme a los estatutos, el ambiente estuvo cargado por mensajes indirectos y cuestionamientos a la administración actual, especialmente hacia el presidente de la compañía, Jorge Carrillo, el Ex Gerente de empresas públicas de Medellín durante la admisión de Daniel Quintero quien según las denuncias de algunos accionistas dirige la politización de la empresa por orden del Petro-Quintetrismo y la creciente influencia ideológica dentro de la empresa.
Una Asamblea cargada de señales y advertencias
Uno de los elementos más llamativos de la jornada fue la distribución entre los asistentes de botellas de agua que llevaban impresos mensajes críticos donde se manifestaba la incomodidad que genera la presencia de Carrillo y sus políticas. Frases como “ISA: ¿empresa eléctrica o experimento político?”, “Si la energía dependiera del nuevo presidente de ISA, estaríamos a oscuras” y “Cuidado, sobrecarga de improvisación administrativa en ISA”, circularon discretamente entre los participantes.
Estos mensajes dejaron claro el malestar de un sector de los accionistas y de algunos asistentes, quienes cuestionan las decisiones recientes al interior de la compañía y advierten sobre una supuesta politización de la administración de ISA, hoy controlada mayoritariamente por Ecopetrol, en donde se abandonan los criterios técnicos para convertir la empresa en un fortín ideológico del gobierno de Gustavo Petro que sus aliados interistas, según se señalaron algunos de los accionistas y empleados presentes.
Temas clave de la agenda
Más allá del ambiente tenso, la asamblea abordó los puntos habituales en este tipo de encuentros corporativos. Se presentaron y aprobaron los estados financieros correspondientes al ejercicio 2024, así como el dictamen del revisor fiscal. También se aprobó la modificación parcial de la destinación de reservas, las cuales serán utilizadas tanto para fortalecer el patrimonio de la empresa como para la distribución de dividendos ordinarios.
Otro de los temas relevantes fue la constitución de una reserva ocasional destinada a reforzar la solidez financiera de la compañía, además de la elección de la nueva junta directiva para el periodo comprendido entre abril de 2025 y marzo de 2026.
La elección de la nueva junta directiva
Tal como se preveía, la composición de la junta directiva de ISA no presentó mayores sorpresas. Los nominados por Ecopetrol, que ostenta la mayoría accionaria de la compañía, fueron ratificados. Por parte de la petrolera estatal, como miembros no independientes, figuran Ricardo Roa Barragán, presidente de Copetrol y David Alfredo Riaño Alarcón; mientras que como independientes fueron designados Luis Ferney Moreno Castillo, Lucía Cristina Díaz Armenta y Fabiola Leal Castro.
Los representantes de los Fondos de Pensiones, también como independientes, son Germán Arce Zapata, Juan Pablo Zárate Perdomo y Camilo Zea Gómez. Finalmente, por Empresas Públicas de Medellín (EPM), fue designado Juan Emilio Posada Echeverry, quien reemplaza a Carlos Raúl Yepes, anterior delegado por la misma entidad.
Ausencias notorias y control político
Uno de los hechos que no pasó desapercibido fue la ausencia de figuras clave de Ecopetrol, como Ricardo Roa, presidente de la petrolera, David Riaño, vicepresidente de Energía, y Fabiola Leal, todos miembros relevantes en la estructura de decisión de ISA. La falta de estas presencias fue interpretada por algunos asistentes como una señal de distanciamiento o de tensión interna frente al manejo actual de la empresa.
Adicionalmente, se volvió a poner sobre la mesa la preocupación por la creciente influencia política en ISA. Diversos accionistas señalaron que la compañía estaría bajo el control de sectores cercanos al quinterismo, en referencia al exalcalde de Medellín, Daniel Quintero. La llegada de Jorge Carrillo, quien fuera gerente de Empresas Públicas de Medellín (EPM) durante la administración de Quintero, y el nombramiento de Óscar Hurtado, exalcalde encargado y exsecretario de Hacienda de Medellín durante la era Quintero, en ISA Perú, refuerzan la percepción de que la empresa ha sido cooptada políticamente.
Un debate que apenas comienza
Aunque la asamblea concluyó con la aprobación de los puntos en la agenda, lo cierto es que el clima de desconfianza y las críticas no cesan. Los mensajes en las botellas fueron solo una muestra de las inquietudes que hoy persisten en torno a la gestión y el futuro de ISA, una de las compañías más estratégicas del país y que, para muchos, hoy transita por un preocupante camino de politización.
El concejal de Medellín, Alejandro De Bedout, quien se ha dado la batalla por este tema, anunció en sus redes sociales que: «Fondos de pensiones se abstienen de votar la plancha de Junta Directiva en ISA. Varios accionistas minoritarios votarán en contra. La razón: se estaría violando el requisito estipulado en los Estatutos Sociales de solvencia moral con la inclusión de Ricardo Roa en la Junta. ISA se aleja cada vez más de una gobernanza empresarial plural y técnica, y se somete al uso politiquero del presidente Petro».
Según se conoció, la distribución de utilidades quedó limitada al 50%, a pesar de que los estatutos permiten hasta un 70%, lo que impacta recursos esenciales que podrían beneficiar al Distrito. Además, se aceptó la renuncia de Carlos Raúl Yepes por motivos de honor, y su posible reemplazo sería Juan Emilio Posada.