Por: Eddy Banoy
Un grupo de 10 turistas extranjeros fue víctima de un atraco en la tarde del viernes 20 de febrero mientras realizaba el denominado “Tour de Pablo Escobar” en el barrio Los Olivos, en el occidente de Medellín. El hecho ocurrió hacia las 3:00 p. m., en inmediaciones del lugar donde murió el exjefe del cartel de Medellín el 2 de diciembre de 1993.
De acuerdo con la información conocida, dos hombres que se movilizaban en una motocicleta blanca, marca Bajaj 125 cc, interceptaron al grupo en momentos en que el guía turístico explicaba los acontecimientos históricos relacionados con ese sitio. El parrillero descendió del vehículo y, portando un revólver calibre 38 corto cromado, intimidó a los visitantes y les exigió la entrega de sus pertenencias, según declaraciones de las víctimas.
Mientras uno de los sujetos amenazaba a los turistas, su cómplice permanecía en la motocicleta, listo para facilitar la huida. Tras cometer el hurto, ambos escaparon del lugar sin que se registraran capturas. Vecinos que presenciaron la situación comenzaron a gritar para alertar a la comunidad, pero la reacción no fue suficiente para impedir la fuga de los responsables.
Según el reporte preliminar, no se presentaron personas lesionadas y el hecho dejó únicamente pérdidas materiales correspondientes a objetos personales de los visitantes.
El sector donde ocurrió el asalto pertenece a la comuna 11 (Laureles–Estadio) y recibe diariamente a más de 250 turistas nacionales y extranjeros interesados en el recorrido histórico relacionado con la figura de Pablo Escobar. Residentes de la zona señalaron que el área suele ser relativamente solitaria, lo que, sumado al flujo constante de visitantes, podría facilitar la acción de delincuentes.
Habitantes del sector manifestaron preocupación por problemas recurrentes de seguridad, incluyendo robos y situaciones asociadas a la presencia de apartamenteros. Según los vecinos, este hecho no es el primero que ocurre de asalto a los turistas. La comunidad hizo un llamado al cuadrante adscrito a la Estación de Policía de Laureles para reforzar la vigilancia y solicitó a la Alcaldía de Medellín la instalación de una cámara de seguridad adicional, dado que, según indicaron, la más cercana se encuentra a dos cuadras y no cubre el perímetro exacto donde se concentran los turistas.
En lo corrido del año, en este mismo punto se habrían registrado al menos dos hechos similares, lo que mantiene en alerta tanto a residentes como a operadores turísticos del sector.





