La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) anunció el aplazamiento de la misión Artemis II, el primer vuelo tripulado hacia la Luna del programa Artemis y el primero de este tipo en más de cinco décadas. La decisión se adoptó debido a condiciones meteorológicas registradas en el estado de Florida, donde se encuentra el sitio de lanzamiento.
De acuerdo con la agencia espacial estadounidense, un fenómeno climático descrito como un brote de aire ártico generó temperaturas inusualmente bajas en la zona, lo que obligó a ajustar el cronograma previsto para las pruebas y el despegue. Como resultado, el lanzamiento fue reprogramado y ahora está previsto no antes del 8 de febrero, dos días después de la fecha inicialmente contemplada.
Mientras se define el nuevo calendario, los astronautas asignados a la misión permanecen en cuarentena, un procedimiento habitual previo a los vuelos espaciales tripulados con el fin de reducir riesgos sanitarios antes del despegue. La tripulación está compuesta por cuatro integrantes que participarán en el recorrido alrededor de la Luna antes de regresar a la Tierra.
La NASA había programado para el pasado sábado 31 de enero una prueba de abastecimiento de combustible del cohete Space Launch System (SLS), considerado uno de los elementos centrales de la misión. Sin embargo, la operación fue suspendida tras la actualización de los pronósticos meteorológicos que advertían sobre temperaturas bajo cero, condiciones que no cumplen con los parámetros requeridos para este tipo de procedimientos técnicos.
El SLS, un cohete de aproximadamente 98 metros de altura, debe someterse a un ensayo general conocido como “prueba húmeda”, en el que se cargan los tanques con propelente para verificar el funcionamiento de los sistemas antes del lanzamiento. Este ejercicio fue reprogramado para el lunes siguiente, siempre que el clima permita su ejecución.
En un comunicado oficial, la agencia indicó que los equipos técnicos y los preparativos en la plataforma continúan listos para realizar la prueba. No obstante, explicó que la modificación del calendario busca garantizar que el ensayo se lleve a cabo en condiciones adecuadas, dado que el pronóstico para el fin de semana no ofrecía el entorno necesario para avanzar con las operaciones.
El margen para efectuar el lanzamiento es limitado. La NASA dispone de ventanas específicas cada mes, determinadas por la alineación orbital entre la Tierra y la Luna, factor que influye en la trayectoria y en los requerimientos de la misión. Estas oportunidades reducen la flexibilidad del calendario y obligan a programar cada fase con precisión.
Tras el ajuste más reciente, la agencia cuenta con solo algunos días durante febrero para completar el despegue y ejecutar el vuelo alrededor del satélite natural. De no concretarse en ese periodo, la siguiente ventana disponible se trasladaría a marzo, lo que implicaría nuevas modificaciones logísticas y operativas.





