La policía del Reino Unido detuvo este jueves a Andrew Mountbatten-Windsor, anteriormente conocido como el príncipe Andrés, en el marco de una investigación por presunta conducta indebida durante el periodo en que ejerció como emisario especial para comercio e inversión del gobierno británico.
La captura se produjo en la finca de Sandringham, el mismo día en que cumplía 66 años.
La fuerza policial Thames Valley Police confirmó la detención sin revelar la identidad del arrestado, conforme a sus protocolos habituales. Indicó además que se están realizando registros en propiedades ubicadas en Berkshire y Norfolk.
El asistente jefe de Policía, Oliver Wright, señaló que el caso se encuentra en fase preliminar y que se informará sobre avances en el momento oportuno. Diversos medios británicos, identificaron al detenido como Andrew Mountbatten-Windsor.
La indagación analiza si, durante su gestión como representante comercial del Reino Unido, compartió información sensible con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein. Las autoridades no han precisado el contenido específico de los datos que habrían sido transmitidos ni el posible alcance de la afectación.
La investigación se habría intensificado tras la revisión de comunicaciones y documentos oficiales correspondientes al periodo en que Andrew desempeñó funciones diplomáticas vinculadas a comercio e inversión.
El Financial Times informó recientemente sobre correos electrónicos en los que el exmiembro de la familia real intercambiaba mensajes con Epstein y con un banquero asociado respecto a un acuerdo de intercambio de petróleo por efectivo que involucraría a entidades extranjeras.
Epstein fue condenado en 2008 por solicitar servicios sexuales de una menor y posteriormente enfrentó cargos federales por tráfico sexual en Estados Unidos antes de fallecer en prisión en 2019. La relación entre Andrew y el financiero ya había generado controversia pública y condujo a su retiro de funciones oficiales dentro de la familia real. Posteriormente perdió el título de duque de York y dejó de utilizar el tratamiento de alteza real en funciones públicas.
El primer ministro Keir Starmer se sumó esta semana a los llamados para que Andrew declare formalmente sobre sus vínculos con Epstein. El Palacio de Buckingham no ha emitido una posición oficial sobre la detención, aunque se anticipa un pronunciamiento institucional. Según reportes de prensa, el rey Carlos III expresará su preocupación por los hechos y señalará disposición para colaborar con las autoridades.
La Policía no ha detallado la naturaleza exacta de la conducta investigada ni ha confirmado cargos formales. Al declararse el caso como activo, rigen restricciones legales sobre la divulgación de información para no interferir con el proceso judicial en curso.







