La Delegación Departamental de Bomberos de Cundinamarca advirtió que la mayoría de los municipios del departamento no ha renovado los convenios necesarios para garantizar la prestación del servicio de bomberos, pese a tratarse de una función pública esencial.
De los 116 municipios que conforman el territorio, solo 39 cuentan actualmente con contratos renovados o en proceso de vigencia, una situación que, según la autoridad bomberil, deja a amplios sectores de la población sin cobertura formal ante emergencias.
El capitán Álvaro Farfán, delegado departamental de Bomberos, recordó que la Ley 1575 de 2012 establece la obligación del Estado, a través de las entidades territoriales, de asegurar de manera continua y eficiente el funcionamiento de los cuerpos de bomberos. En ese marco, explicó que únicamente 30 municipios cuentan con convenios plenamente vigentes, lo que representa menos de una tercera parte del total departamental.
Entre las localidades con contratos en regla se encuentran Apulo, Cáqueza, Chía, Cucunubá, Funza, Fúquene, Fusagasugá, Guasca, Guatavita, Jerusalén, La Mesa, Manta, Nemocón, Paratebueno, Quipile, Ricaurte, Sesquilé, Simijaca, Sopó, Subachoque, Susa, Sutatausa, Tabio, Tenjo, Tibacuy, Tibirita, Tocaima, Tocancipá, Ubaté y Villapinzón. A este grupo se suman Cajicá, Girardot y Soacha, que cuentan con cuerpos de bomberos oficiales, financiados directamente por las administraciones municipales.
Otras cinco alcaldías (Cota, El Rosal, Gachetá, San Francisco y Silvania) tienen convenios que vencen en el mes de enero, mientras que el municipio de Fosca reporta la expiración de su contrato en febrero. El resto de municipios no figura con convenios vigentes o próximos a renovarse, según el balance presentado por la Delegación Departamental.
El llamado de los bomberos se produce en un contexto de alertas activas en distintas zonas del departamento. De acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), el municipio de Jerusalén se encuentra en alerta roja por riesgo de incendios forestales, mientras que Cota está clasificado en alerta naranja por el mismo fenómeno. A estas condiciones se suman reportes recientes de alertas por deslizamientos de tierra e inundaciones en varios municipios durante el último mes.
Farfán señaló que la ausencia de convenios limita la capacidad de respuesta ante emergencias relacionadas con incendios estructurales y forestales, rescates, accidentes y eventos asociados a fenómenos naturales. En ese sentido, hizo un llamado directo a los alcaldes para que adelanten de manera inmediata los trámites contractuales necesarios y garanticen la operación de los cuerpos de bomberos en sus jurisdicciones.
Desde la Delegación Departamental se insistió en que el servicio de bomberos no es opcional ni accesorio, sino un componente central de la gestión del riesgo, la protección de la vida, los bienes y el medioambiente, responsabilidades que recaen de forma directa en las administraciones municipales.





