Al menos 29 palestinos murieron en Gaza este sábado como tras una serie de bombardeos israelíes que alcanzaron viviendas, una comisaría y tiendas de campaña donde se refugiaban personas desplazadas, pese a que el alto el fuego seguía formalmente en vigor desde octubre.
Entre las víctimas se encontraba población vulnerable, donde se abarcó a varias mujeres y niños, incluidos miembros de una misma familia que dormían en una tienda en el sur de la Franja.
Las autoridades sanitarias y de defensa civil informaron de que uno de los ataques más mortíferos tuvo lugar en Jan Yunis, donde un dron israelí bombardeó una tienda de campaña y mató a siete miembros de una familia, entre ellos niños.
Así mismo, durante la madrugada, otros ataques causaron la muerte de al menos 12 personas más, incluidos seis menores pertenecientes a dos familias distintas.
Por su parte, en la ciudad de Gaza, un misil impactó contra la comisaría del barrio de Sheij Radwan, el ataque provocó inicialmente siete muertos, pero la cifra aumentó a 14 tras la recuperación de cuerpos entre los escombros.
Entre las víctimas había al menos cuatro mujeres agentes de policía y cuatro personas que se encontraban detenidas en el edificio, según el hospital Al Shifa y el Ministerio del Interior de Hamás.
En el proceso de rescate de los cuerpos, los equipos de emergencia denunciaron dificultades para acceder a las ruinas debido a la falta de maquinaria pesada.
Se informó que poco después de ese bombardeo, otros tres palestinos murieron cuando un ataque israelí alcanzó una vivienda familiar situada en el oeste de la ciudad de Gaza, cerca de un complejo escolar gestionado por la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, la UNRWA.
La Defensa Civil gazatí señaló que, entre los cuerpos recuperados durante la jornada, una cuarta parte correspondía a niños y alrededor de un tercio a mujeres, además de un anciano.
De acuerdo a datos de organizaciones de derechos humanos, con estas muertes, la cifra de palestinos asesinados desde la entrada en vigor de la tregua superó los 520, incluidos más de un centenar de menores, según datos del Ministerio de Sanidad de Gaza.
El Ejército israelí confirmó haber llevado a cabo “numerosos ataques” en la Franja y aseguró que los bombardeos supuestamente tenían como objetivo a comandantes de Hamás y de la Yihad Islámica Palestina, alegando que se produjeron como respuesta a violaciones del alto el fuego, pero no detalló los lugares exactos ni ofreció información concreta sobre las identidades de las víctimas.
La escalada de violencia se produjo un día antes de la prevista reapertura del paso fronterizo de Rafah, entre Gaza y Egipto, anunciada por Israel tras más de un año y medio de cierre. Según las autoridades israelíes, el cruce permitiría únicamente un movimiento limitado de personas, bajo coordinación con Egipto y supervisión de la Unión Europea.





