El anuncio de Petro sobre el incremento del salario mínimo legal vigente para 2026, con el ajuste correspondiente al auxilio de transporte, fijado en $249.095, el ingreso total mensual para quienes devengan este salario llegará a $2.000.000. Inmediatamente se ajustan los precios de varios servicios que suben también para los colombianos.
Como ocurre cada año, el cambio en el salario mínimo no solo incide en los ingresos de los trabajadores formales, sino que también se convierte en un factor de referencia para la actualización de múltiples tarifas, servicios y trámites en el país. Cerca de 70 conceptos económicos están indexados directa o indirectamente a este indicador, lo que genera variaciones automáticas en sus valores a partir de enero de 2026.
Uno de los sectores donde el ajuste se hace más visible es el de la salud. Las cuotas moderadoras que deben pagar los afiliados a las Entidades Promotoras de Salud se recalculan con base en el salario mínimo.
Para quienes ganan menos de dos salarios mínimos, la cuota pasará de $4.700 a $6.800. En el rango de ingresos entre dos y cinco salarios mínimos, el valor aumentará de $19.200 a $26.900. En el caso de los afiliados con ingresos superiores a cinco salarios mínimos, la cuota subirá de $50.300 a $70.900.
Los aportes a la seguridad social también registrarán modificaciones. Trabajadores independientes y empleadores tendrán que realizar sus cotizaciones a salud, pensión y riesgos laborales con base en el nuevo salario mínimo, lo que implica mayores montos mensuales. Esta actualización impacta tanto a personas naturales como a empresas que tienen contrataciones formales.
En el ámbito educativo, las matrículas en colegios y universidades, especialmente en instituciones privadas, suelen ajustarse teniendo como referencia el salario mínimo. Esto incluye programas técnicos, cursos especializados y otros servicios educativos que actualizan sus tarifas anualmente con base en este indicador.
Otros servicios que presentarán incrementos son los notariales, algunas modalidades de arrendamiento de espacios no residenciales y los servicios domésticos. En este último caso, una jornada diaria de una trabajadora de servicios generales, que actualmente se remunera en $47.450, pasará a $58.364 con el nuevo salario mínimo.
También se verán ajustes en multas de tránsito y sanciones administrativas, el Soat y algunos seguros cuyas indemnizaciones se calculan en salarios mínimos, consultas médicas particulares, servicios de cuidado personal, talleres mecánicos y pasajes intermunicipales, cuyos costos laborales inciden en la tarifa final.
En el sector vivienda, los topes máximos de la Vivienda de Interés Social y la Vivienda de Interés Prioritario se definen en salarios mínimos, por lo que el aumento amplía en pesos el valor máximo permitido para estos inmuebles y los subsidios asociados.
El incremento del salario mínimo, anunciado el pasado 29 de diciembre, se convierte así en un punto de partida para la actualización de precios y tarifas que marcarán el costo de distintos servicios durante 2026.




