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Vibrar en el AMOR

Por: Juan  Camilo Olaya

Esta no es otra historia más de Amor, lo que se podría deducir del título, al contrario, es una experiencia que implica surf, playa, mujeres, amigos y una buena aventura. Te invito a leer hasta el final para que empieces a vibrar en la frecuencia de tu vida.

Por recomendación y posterior iniciativa propia quise viajar a la costa Colombiana a vivir una experiencia diferente, alejado de los innumerables vendedores ambulantes que ofrecen desde tours por la ciudad hasta gafas de imitación; quería poder disfrutar de la playa sin las muchas cosas que nos aquejan cada que vez que vamos a ella.

Con poco presupuesto, con dudas y muchas ganas de vivir la experiencia me fui para Guachaca, un poblado alrededor del río que tiene el mismo nombre y a su vez desemboca en nuestra costa caribe. Está aproximadamente a 50 km de Santa Marta en la vía que lleva a Riohacha, muy cerca al parque Tayrona y a Palomino. Antes de iniciar mi viaje busqué una opción que se acomodara a mi presupuesto, viajar vía Santa Marta y desde allí llegar a Guachaca, hospedarme en un hostal y esperar, haber que me traía el destino.

Tras buscar y leer en diferentes blogs de viajeros y redes sociales, me decidí por el hostal llamado Costeño Beach que ofrecía planes para todos los bolsillos y aventuras muy llamativas (http://costenobeach.com/​).

Para llegar hasta el hostal, se debe tomar un desvío desde la carretera principal donde te deja el transporte, debes caminar aproximadamente 20 minutos por carretera destapada (existe transporte de mototaxi pero solo hasta las 7:00 pm); en mi caso, lo hice corriendo y llegué en 10 minutos por el susto tan grande que me generó la oscuridad, soledad y ruidos en la carretera. Por razones del destino, ajenas a mi, llegué a las 10:00 pm del día viernes al hostal, perdí toda una tarde de disfrute de playa, brisa y mar.

Dentro de ese trayecto me encontré con un puesto de control custodiado por un guardián de seguridad que pidió mis documentos y constató mi reserva para darme permiso de ingreso. Esta propiedad es privada y para ingresar a ella se debe tener previa autorización, esto con el fin de evitar que lleguen a las playas vendedores ambulantes, y cuanta persona quiera afectar la tranquilidad y seguridad del sitio. Al pasar el filtro de seguridad me llamó la atención un letrero que decía “Welcome to Paradise” (Bienvenido al Paraíso), al leerlo, pensé: “pero se tienen confianza” y tras caminar otros cinco minutos llegué a la entrada de mis aposentos.

Al momento del check in, me preguntaron por mis alergias -no falta la frase “SOLO A LAS DEUDAS”, si era vegetariano o vegano, me dieron las reglas del hostal y me acomodaron en el recinto.

Existen diferentes tipos de dormitorios que varían en precio y espacio. En mi caso, elegí un espacio dentro de un dormitorio grande con 4 camarotes y 8 lockers distribuidos para cada una de las camas de este dormitorio, el baño es comunitario para esa sección del hostal compartido con el resto de huéspedes de la zona de DOOR ROOMS, ningún locker tiene candado, cuenta con un enchufe de energía, un bombillo y la bendición de Dios para que no se le pierden las cositas -pensé yo-. En realidad el lugar es muy seguro, no se pierde nada, todo suele estar donde lo dejaste. Me instalé, dejé mis cosas en el locker y salí a las zonas comunes del hostal.

Todas las noches realizan diferentes actividades de integración, tales como karaokes, jamming, salsa africana, sushi nigth… todo orientado a compartir con los demás huéspedes. Desde el momento que ingresé, me percaté que el 80% de los que allí estábamos eran extranjeros, me dirigí a la barra a ver gente y tratar de socializar con mi mal inglés; como táctica me volví amigo de los de la barra y esto aumentaba la posibilidad de conocer más gente durante mi estancia. Dentro del recinto es opcional utilizar efectivo, ya que todo lo que pidas puede ser cargado a tu cuenta por medio de un código que se te asigna, es un sistema que funciona muy bien; la rumba en este hostal es sólo hasta la 1:00 am todos los días; pero en el hostal de enseguida, se extiende hasta las 3:00 am y se concentran allí, todos los huéspedes de los seis diferentes hostales que hay en esa zona que quieren seguir de largo la noche. Allí debes pagar en efectivo pero los precios son similares, la fiesta se torna más eufórica y puedes encontrar juegos de beer pong, retos de bebidas, entre otros… sin más que agregar aquí, terminó la primera noche.

Pudo ser la ansiedad, las ganas de disfrutar o de querer hacer de todo que me desperté a las 7:00 am mientras todos seguían durmiendo, excepto, los empleados de oficios varios y los cocineros del hostal. El desayuno se sirve a partir de las 7:30 AM; toda la alimentación en el lugar es muy sana y puedes beber agua potable sin límite (se debe pagar por todo lo que consumas, no va incluido en el plan), me tocó esperar sentado mirando al techo hasta que empezaran las actividades en dicho sitio.

Con luz del día ya podía ver bien las instalaciones del hostal y tenía más tiempo de indagar por cada cosa que me atraía; pero todo mi interés se fue a la barra donde estaban las cervezas y una voluntaria mexicana, que desde el momento en el que la vi, quedé flechado -lastimosamente tenía novio dentro del hostal, argentino de ojos azules, alto, mono, buen cuerpo, con quien al final nos volvimos amigos-. Dentro del hostal existe personal de planta y voluntarios quienes se quedan allí por alguna temporada y les costean su alimentación, hospedaje y pueden disfrutar de las instalaciones a cambio de trabajar cinco días a la semana en turnos de seis horas, por si le interesa. (http://costenobeach.com/voluntario/​).

Las instalaciones son muy seguras, limpias y ordenadas, existen zonas de descanso adicionales a los cuatro zonas de deportes, entre otras, dentro de los dormitorios no está permitido fumar, el personal es bilingüe aunque no es requisito serlo, adicional puedes rentar bicicletas, tablas de surf, encuentras juegos de mesa. En la recepción te pueden guiar si tienes cualquier tipo de duda, allí se encuentra Kira que hace parte del staff, sin duda una mujer encantadora por su belleza y hospitalidad (no la encontré en Instagram, se los debo).

Dejemos a parte el hostal, ya lo promocioné mucho…

Aunque en esta zona no está el mejor oleaje para surfear si es un sitio muy adecuado para aprender a hacerlo. Puedes pagar un clase de inducción de dos horas en las que te enseñan lo básico para surfear tal como: lograr mantener el equilibrio, como buscar la ola, como debe ser la posición de inicio etc, etc.. Una vez finaliza tu inducción puedes rentar una tabla por el tiempo que quieras y puedes empezar a probar por ti mismo, es un deporte muy difícil, se debe tener mucha fuerza, aguante, dedicación, paciencia y tragar agua salada cuantas veces sea necesario.

En lo personal vale la pena aunque terminas agotado pero feliz de pararte 5 segundos en esa tabla. Otro tipo de actividades complementarias como el yoga hacen parte de esta linda experiencia, el paisaje, la brisa, los espacios con hamacas para dormir, leer, meditar, todo esto me hacía entender cada vez más que esas cosas eran las que realmente me gustaban en la vida; y es que ¿a quién no le gusta la tranquilidad, la paz, la armonía, poder compartir con diferentes culturas, aprender de los demás, ver gente linda, disfrutar del entorno, del paisaje, olvidar por tres días la cotidianidad, de la rutina, de las malas noticias de este país, de la intolerancia y de todo lo que nos consume?.

Aquí va mi historia, conocí una bartender que decidió dejar todo a un lado, su casa, su prometido, su familia, para empezar esta aventura sin saber qué le traería el destino, sólo buscaba nuevas experiencias y encontrarse consigo misma. Me empezó a contar que en su filosofía de vida y espiritualidad, ella piensa que estamos creados de energía y debemos buscar nuestra luz, debemos empezar a vibrar en nuestro plano y encontrar la frecuencia que nos llevaría a ese plano de luz. En mi concepto es algo muy similar al pensamiento de otras religiones, esto a ella le funcionó y de una manera muy fácil y directa me invitó a hacerlo, me dijo “empiece a vivirlo”, me propuse en ese fin de semana encontrarme conmigo mismo, meditar de donde vengo, para donde voy y cual es mi propósito.

Estas actividades anteriormente mencionadas me ayudaron a empezar a comprenderlo, desde un paseo en bicicleta que me permitió conectarme con la naturaleza, respirar aire puro, vivir el paisaje marítimo desde otra perspectiva; la meditación en una clase de yoga controlando mi respiración, sintiéndome parte de este mundo terrenal, ese momento a solas en medio del mar que lo único que escuchaba era el movimiento del agua y mis pensamientos, la tranquilidad en una hamaca sintiendo la brisa, unida al calor de la costa, compartir una velada alrededor de una fogata con diferentes personas, llenas de historias, diferentes personalidades y diferentes propósitos de vida; pude compartir un par de veces con un personaje que llamó la atención de todo el hostal por su belleza física y calidez humana, alguien muy parecido a JESUCRISTO, que desde ese momento lo empecé a llamar YISUS, un actor Español que vino a grabar una novela Colombiana, quien me dijo que en su vida se a dedicado a perseguir su sueños y hasta le fecha lo ha logrado y encontró en su profesión una pasión que lo inspira a mejorar cada día más, esto sin duda me quedó sonando demasiado. Al final, terminé encontrando la mirada más penetrante y hermosa en una joven médico paisa, acompañada de una amiga, a quien apodé Italia, – a mi parecer estaban allí por desamor-. (De ella les tengo el ig @lina_roldan, de Italia no.)

Sin duda tuve muchas más vivencias y conocí mas personajes, que pueden hacer de este simple escrito un libro, pero estas son algunas de las que me llevaron a querer escribir y quererlos invitar a que “empiecen a vivirlo”, sea en este lugar o cualquier otro que se lo permita hacer, pero empiecen a vibrar en su frecuencia, permitan encontrar aquella luz por medio del amor propio o de otros.

Después de vivir esta aventura y encuentro sin buscarlo, llegué a mi cotidianidad cargado de buena energía para emprender nuevos proyectos, para enfocarme en lo que realmente es necesario para mi vida, para cuidar más mi cuerpo, para alimentarme sanamente, para siempre encontrar la pasión que me lleve a cumplir mis sueños. Llegué a escribir este blog algo que nunca había hecho, empecé a vibrar en la frecuencia correcta, en la del amor, en ese amor hacia mi mismo, ese que hace mucho tiempo había perdido, quizás por la rutina, quizás por el entorno, quizás por un desamor…

Allí volveré y cada que pueda lo recomendaré.

Calificación:

ig @capirry24

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