jueves, abril 22, 2021

Sueños


Por: Julián Posada

Hay sueños, o pesadillas, que se meten en nuestra cabeza y no quieren salir. Igual que el virus usted se ha incrustado en nuestra agenda y hoy no hay espacio que no esté “quinterizado”. Sus acciones y mensajes sorprenden, avergüenzan y dan rabia, sus supuestas verdades resultan ser mentiras amañadas; sus declaraciones soberbias, ofensivas y acomodadas y la manera en que tergiversa la realidad son un ejemplo del (des)gobierno que tarde o temprano terminará decolorándose, ¿sabe algo? debo confesar que le agradezco porque en medio de tanto maltrato cada uno de sus actos nos une alrededor de una causa común llamada Medellín y nos pone a pensar sobre la pertinencia o no de su gestión, que no puede ni debe llamarse gobierno.

No más se está convirtiendo en una expresión que crece y crece aunque pretenda descalificarnos. La calle no miente, y una masa crítica en aumento no está dispuesta a sacrificar un modelo de ciudad que solo usted y sus secuaces creen fallido y del cual pretende convertirse en redentor. Extraña y duele el silencio de muchos de los líderes que han pasado de agache frente a esta crisis, entristece la mudez crítica/cómplice de los medios y la indiferencia de los organismos de control frente a una agenda plagada de denuncias que medios independientes como Vorágine han desnudado (https://voragine.co/las-cuotas-politicas-y-los-millonarios-contratos-en-la-alcaldia-de-medellin/).

Usted luce aparentemente sorprendido y además descalifica y se enoja porque un grupo de ciudadanos desea revocarlo, actúan amparados bajo el derecho que les da la democracia. A pesar de las condiciones absurdas de bioseguridad que les han impuesto para recolectar las firmas, lograrán su cometido y al menos yo aportaré la mía y ayudaré a recolectar tantas como me sea posible. Ojalá el ego les permita a esos líderes que aspiran removerlo pensar y actuar de manera colectiva y anteponer la ciudad a sus deseos de resultar electos y posar como vencedores en un período crítico de nuestra historia.

Le recuerdo que el Artículo 6 de la Constitución dice: “Los particulares sólo son responsables ante las autoridades por infringir la Constitución y las leyes. Los servidores públicos lo son por la misma causa y por omisión o extralimitación en el ejercicio de sus funciones”. Usted olvida con frecuencia que es empleado público y aunque le moleste está a nuestro servicio, le recuerdo además que su salario y el de los suyos se pagan con los impuestos de las empresas y ciudadanos que descalifica. Como gerente de esta urbe está llamado a responder por su desempeño y así como declaró insubsistente a quien solo un año atrás nos vendió como eficiente ejecutivo, muchos de los que pagamos su estipendio estamos convencidos por sus actos y maniobras que debe abandonar esta gerencia antes de que Medellín haga aguas.

Ante la presencia de un cangrejo que marcha hacia atrás exclama atónita Mafalda: ¡Sos un estúpido bicho sin porvenir! Y luego se pregunta ¿O será tan malo el porvenir que éste se vuelve? Hace años abandonamos la ciudad del no futuro, usted parece querer devolvernos allí, ¿pero sabe algo? hacia adelante están los sueños

Vía Vorágine

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