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miércoles, agosto 17, 2022
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Píldoras Politicas con Claudia Posada

  • He estado deseosa de expresar todo lo que se me agolpa en la cabeza sobre la difícil decisión para el electorado colombiano en cuanto a quién darle su valioso voto el 19 de junio próximo, para sumar a los necesarios que le darán a uno de los dos  -Petro o Hernández-  la entrada triunfal a la Casa de Nariño, o “a Palacio” que es como antes se decía. Muy difícil manifestarlo en profundidad en una  píldora política; pero quedó resuelto mi deseo gracias a la excelente columna de este 7 de junio en El Espectador, la que su autora, Cristina De La Torre, tituló: En Hernández reencarna el uribismo. Todo lo que  quisiera decir está ahí,  y dicho de mejor manera.
  • Las contradicciones en las que caen personalidades de la vida pública, o más concretamente los líderes de opinión y militantes de distintos partidos, son asombrosas. En los primeros meses del mandato de Iván Duque,  y cada vez que hacia cambios en su gabinete, la dirigencia política antioqueña se quejaba y renegaba de él porque, según ellos, se manejaba muy mal con la clase política de nuestro departamento, pues en su repartición burocrática poco, muy poco o nada, era para los antioqueños; no correspondía entonces a la debida proporción de mermelada según la alta votación que aquí le pusieron. Ahora la votación de Federico Gutiérrez se pretende endosar -y la de otros con regueritos que también cuentan- al señor R. Hernández. Eso es una cantidad importante. Falta ver que, de ser presidente el exalcalde de Bucaramanga,  “se maneje bien” con los olvidados por Duque, pues es lo que los desvela. Tanto que vociferaron de la mermelada de Santos, luego los contrarios furiosos por  toda la que repartió Duque, y ahora salen con que Hernández es el cambio que necesita Colombia, siendo  “El mismo perro con distinta guasca”.
  • Entendible la duda de muchos ciudadanos que quieren ejercer su derecho al voto pero no saben si se deciden por la ambigüedad del ingeniero  Rodolfo (su pasado no les importa porque “está muy bien respaldado” y todo lo malo que se dice de él juran que son mentiras). O votan por Petro con el miedo de que Colombia “se dañe” con Petro: Desalojos, caída estrepitosa del empleo, violencia, expropiaciones, cierre de empresas, fuga de capitales, pensiones arrebatadas; además, ese pasado del guerrillero que se la pasa en el Congreso denunciando a gente “bien” es puro odio y venganza, aseguran. 
  •       El voto en blanco vale como testimonio de que no hubo opción que le gustara a un tanto del porcentaje de electores, pero no cuenta para hacer repetir elecciones como en los demás casos. Es razonable la vacilación, en el Congreso (Cámara y Senado) tienen sus estrategias, manejadas a la perfección, para impedir a cualquiera que sea el Presidente de la República, que saque adelante un proyecto de ley no conveniente a los dueños de las curules (en particular para ellos mismos, o para quienes les hacen lobby). Y también allí manejan divinamente las tácticas para presionar por decisiones que les son de su interés. ¿Y el pueblo qué? El pueblo vota para que nos representen, y allá nos hacen pistola.

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