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viernes, septiembre 30, 2022
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¿Para qué desbaratar todo el rompecabezas?

Por Álvaro Ramírez González

Nunca he hecho o completado un rompecabezas. No me gusta; no tengo la paciencia que ese difícil juego necesita. La abuela de mis hijos, ya fallecida, disfrutaba enormemente con los rompecabezas. Ese era su regalo predilecto.

Yo la veía semanas y meses enteros llena de esa paciencia que envidio, armando paso a paso y ficha a ficha esos enormes rompecabezas, hasta que los terminaba. Pues yo veo a un país como un rompecabezas. Pero como somos una sociedad viva y no unas fichas inertes, nunca se termina de armar. Nunca está completo, pero una gran parte de él, está ya terminado y no hay que devolverse a quitarlo o cambiarlo.

Yo veo a mi país como un rompecabezas que tiene mucho más de la mitad ordenado u organizado, y la otra mitad en permanente proceso de armarse de acuerdo con las dinámicas circunstancias sociales, económicas, o políticas.

Y armar la mitad ya hecha de ese rompecabezas llamado país, ha costado muchos años, mucho esfuerzo, muchas vidas. ¿Para que perderlo? ¿Por qué no dedicar todos los esfuerzos en construir ese medio rompecabezas-país que falta, en vez devolverse a desbaratar ese otro medio rompecabezas que está ya terminado?

Pues esa es la equivocada actitud de este Gobierno Petro. Andan empeñados en cambiar todo, lo bueno y lo malo, lo que funciona y lo que no funciona. ¿No es más útil y productivo, construir sobre lo construido? ¿Sacar beneficios políticos, sociales y económicos, de lo que ya funciona bien, desde los gobiernos anteriores? ¿Qué sentido tiene desbaratarlo todo? Implica, volver a armarlo todo, y ningún gobierno por fuerte o eficaz que sea lo lograría antes de dos o tres o cuatro décadas, quizás medio siglo. Pero no en cuatro años.

Voltear patas arriba toda la política de hidrocarburos, de minerales, de salud, de educación, de agricultura, de tierras, de pensiones, de seguridad, de ambiente, de orden público, y de todo lo demás, es sin duda un desacierto. Una apuesta imposible de ganar. Es desbaratar la mitad del rompecabezas que ya estaba armado y listo. ¿Para qué? ¿Para dejar una impronta de socialismo del siglo XXI? ¿Para vivir sabroso? ¿Para acabar con la pobreza?

La línea del gobierno Petro, de romper todo, cambiar todo, desbaratar todo, no muestra un buen pronóstico. Muchas cosas en este país estaban y están funcionando bien. Hacerles ajustes y mejoras es el camino. Pero echar por la borda toda la exitosa política de hidrocarburos y minerales que tanto ha costado construir y por fin son visibles sus enormes dividendos es un capricho de Petro que el país no tiene como reemplazar.

Suspender la exploración de gas natural que es él combustible de 40 millones de colombianos y exponer al país a tener que importarlo, tres veces más caro, equivale a la ruina. Voltear patas arriba toda la política de pensiones que por fin está funcionando, con actores privados y el Estado, es exponer a los pensionados a la ruina. Ya Argentina lo hizo y fracasó. Tiene un sistema pensional arruinado. Voltear patas arriba toda la política de salud pública del país, que por fin está funcionando y tiene una cobertura del 96 % es una brutalidad. No es expropiando tierras y repartiendo parcelas como se crece la producción agrícola. Son créditos baratos y no reembolsables, distritos de riego, cooperativas especializadas, vías terciarias y agricultura por contrato, los que harán más grande el sector agrícola.

No es matando la ganadería que tiene 550 000 propietarios como se fomenta la agricultura. No es negociando con todos los narcoterroristas como se obtiene la «paz total». Esas negociaciones mal cimentadas, llevarán a la guerra total. Dejar de fumigar y perseguir la coca es tan grave, de cara al mundo como en el orden público nacional. Un país inundado de coca es sencillamente inmanejable.

Petro sin duda quiere acertar. Pero voltear todo el rompecabezas patas arriba, no es el camino. Perderá todos los beneficios de las cosas que ya funcionan bien. Y no tendrá tiempo ni gobernabilidad para que esos ensayos temerarios y peligrosos, funcionen. Entregará un país mucho más desorganizado. Un rompecabezas y un país todo desbaratado. Y el pueblo más pobre y desatendido por un Estado patas arriba, producto de los ensayos de Petro.

alragonz@yahoo.es

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