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Gobierno sospecha que brote de fiebre aftosa entró de Venezuela por contrabando en la Guajira

GOBIERNO.  El Instituto Colombaiano Agropecuario ICA y el Departamento Administrativo de Impuestos y Aduanas Nacionales Dian, han detectado lo que podría ser la causa de los brotes de Fiebre Aftosa que se presentan en el país.

Según la información que las dos entidades tienen, un cartel de corrupción que incentivó el ingreso ilegal de miles de reses en los últimos años, sería el responsable de la llegada de bovinos con fiebre Aftosa.

La red involucra a funcionarios del ICA, ganaderos de la costa atlántica y miembros de la comunidad Wayuu en el departamento de la Guajira, quienes serían los responsables del ingreso ilegal de más de 4 mil reses desde el vecino país de Venezuela, y cuyos ejemplares habrían llegado enfermos.

Las investigaciones

En las últimas horas, el Gobierno Nacional anunció los primeros resultados en materia judicial para atender y reducir los focos de aftosa, gracias a acciones conjuntas con la Policía Fiscal y Aduanera y el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA).

Gracias al establecimiento de un puesto de mando unificado, se logró la captura de siete personas que estaban involucradas en el tráfico ilegal de ganado de origen venezolano.

El director de la Polfa, Juan Carlos Buitrago, indicó que “articulados con las fuerzas militares en La Guajira, se han capturado tres funcionarios del ICA y cuatro ganaderos. Seguimos en el objetivo de desarticular estás cabezas. Son siete capturas además de la importación de varios bienes”.

De acuerdo con lo informado por el Ministerio de Agricultura, el ganado era ingresado por indígenas Wayuu de Venezuela, generalmente sin marcas del vecino país para poder ser legalizado y registrado en Colombia en su sitio de destino, localizado en Maicao.

De acuerdo con las cuentas del Ministerio, está organización ilegal estaba introduciendo al país cerca de 350 cabezas de ganado al mes, es decir unas 4.200 al año.

En relación con el centro de mando, el ministro Andrés Valencia indicó que “busca quitarles una de las principales fuentes de ingresos a los grupos armados ilegales, el contrabando de ganado y carne.

Estos puestos de control integral, también revisarán que esté en regla la documentación del ganado en pie y productos perecederos. Por ahora el centro de operaciones, que funcionará 24 horas y está ubicado en el ICA”.

Está organización ilegal estaba introduciendo al país cerca de 350 cabezas de ganado al mes, lo que significa más de 4.200 reses al año.

Los controles

En el marco de la emergencia declarada por las autoridades para tratar de contener la propagación de la fiebre aftosa en el país y lograr con ello erradicar la enfermedad a fin de volver a obtener el certificado de país libre de aftosa que le fue retirado, el Gobierno Nacional ha ordenado a las autoridades ambientales y sanitarias, realizar operativos de inspección, incautación y sacrificio de ejemplares que tengan fiebre o sospechosas de contacto con animales infectados.

Los operativos se concentran en los departamentos de la costa atlántica, principalmente en Guajira, por donde se cree ingresó el contagio, Cesar, en donde hay el mayor número de animales detectados y le norte del Magdalena. No obstante, el ICA y las corporaciones autónomas, la policía y la Dian; trabajan en todos los departamentos de la costa y se extenderá al resto del país, al tenerse información que reses de la Guajira han sido llevadas al centro y sur del país.

En lo que va de las operaciones, solo en el Cesar, han sido sacrificados cerca de 1.000 animales entre bovinos, ovinos y porcinos con la enfermedad o sospechosos de enfermedad, así como animales sanos pero que han estado en contacto o lugar con presencia de la enfermedad.

En los últimos día, la Dian ha incautado cerca de 800 reses más de las que se tiene conocimiento son de contrtabando y que no cumplieron con los requisitos sanitarios a su ingreso. Su sacrificio se realizará en las próximas horas ante la sospecha de que puedan estar contaminadas toda vez que se ha establecido que han seguido la misma ruta de contrabando desde Venezuela, a través de la Guajira por las comunidades Wayuu, con certificados falsos de movilidad expedidos por los funcionarios corruptos del ICA que fueron capturados y llegado hasta los ganaderos también aprehendidos.

Según las autoridades, varios de los animales fueron sacrificados en mataderos o frigoríficos clandestinos que no cumplen con los requisitos mínimos sanitarios y que fueron enviados como carne a los mercados de la costa, incluso a Medellín.

Igualmente, muchas reses vivas provenientes del ilícito fueron introducidas con marcas de ganadería colombiana en los mercados de Montería, Sincelejo, Cartagena, SantaMarta, Valledupar y Riohacha; por lo que se han desplegaron operaciones de inspección y seguimiento.

Campaña de vacunación

Dentro de las medidas tomadas, el Gobierno ordenó una agresiva campaña nacional de vacunación en todo el país para evitar contagio de fiebre aftosa en los departamentos libres de la enfermedad y en la zona de influencia en los predios que no han sido contagiados. Para ello, cientos de funcionarios recorren todos los predios ganaderos en la campaña obligatoria.

Para ello los funcionarios del ICA han entrado en contacto con los gremios ganaderos, gobernadores, alcaldes, secretarios de los despachos departamentales y municipales y autoridades ambientales, realizando jornadas informativas y de colectivización del plan de acción.

El plan contempla los análisis de laboratorio y la vacunación así como solicitan a los propietarios del ganado a reportar si a sus lugares no han llegado las brigadas, para que éstas se puedan acercar.

Igualmente se está haciendo control en el transporte de los animales, ferias de ganado, frigoríficos y expendios de carne. La labor es intensa pero el país está decidido a impedir que la aftosa gane terreno.

Pérdidas económicas

Aun no se ha hecho un cálculo real de las pérdidas económicas pero ya se anticipa que es multimillonaria por cuenta de los países que han cerrado las puertas al mercado de carne colombiana como ha sido Rusia, países de Europa y del continente americano.

A las pérdidas del mercado de exportación se suma lo que ha significado perder la calificación internacional que certificaba al país como libre de aftosa, lo que ha generado recelo en el consumo de carne, inclusive en el propio país.

También se suma el valor de las incautaciones que al momento pueden ascender a más de 6 mil millones de pesos sin contar el costo de los animales sacrificados que al momento asciende a más de 2.200.000.000 de pesos.

El costo de la campaña de vacunación tampoco ha sido calculado totalmente, pero eso suma a los costos que los ganaderos tendrán que asumir en sus pérdidas propias, así como transportadores y distribuidores.

Parte de tranquilidad

Mientras tanto, el Gobierno ha dado un parte de tranquilidad a los consumidores en dos sentidos: El primero en que hay decisión de contener el brote de la fiebre aftosa y la segunda en ofrecer la seguridad de que no hay problema con el consumo de carne en el país, entre otras cosas, porque la fiebre aftosa solo afecta a los animales y no se transmite a los humanos.

Para mitigar la difícil situación de los ganaderos, el gobierno destinó una ayuda en inversiones superiores a $12.000 millones para brindar soluciones en un paquete de apoyos para los ganaderos afectados por los brotes de aftosa.

 

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