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sábado, noviembre 26, 2022
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El desarrollo brilló por su ausencia

Por Mauricio Morales Moreno

En el excéntrico acto de posesión de la administración Petro Urrego; sobraron como era de esperarse, la demagogia y las frases para el aplauso.

Preocupa grandemente que un presidente que siempre se precia de mencionar «lo fundamental»; en su primera alocución como mandatario, olvidó mencionar los fundamentos del bienestar para los colombianos.

La relación entre la política y la economía son parte central de esos pilares fundamentales, al que todo presidente nuevo tiene que referirse para tranquilidad de la ciudadanía y de los actores económicos.

Política y economía combinadas, construyen y constituyen el desarrollo; ya que son las dos caras de la misma moneda del bienestar, el cuál es lo que más nos interesa a todos.

La política en sus discursos debe ser responsable con la economía, y más en un país con tantos conflictos y asuntos sociales por resolver.

Por eso cuando hay crecimiento y desarrollo, el cuál científicamente se mide mayoritariamente con el indicador del PIB, tanto los conocimientos, como los recursos y las tecnologías, se hacen más abundantes.

Especialmente las prácticas productivas y tecnologías que son ambientalmente amigables, y eso sólo es posible, en aquellas economías donde las intervenciones del Estado son mínimas.

De tal manera que el medio ambiente no es algo que se proteja con políticas y decretos, es más eficiente y eficaz para una sociedad, proteger al entorno con crecimiento y productividad.

Conceptos de los que Petro nunca habla, desconociendo que una sociedad rica, tiende más a conservar mientras produce; porque permanentemente se ve obligada a mejorar su ecosistema de negocios, su tejido empresarial y sus mejores prácticas en virtud de la competencia.

Por otra parte, destacó el artículo 1 de la Constitución, quizás el más nocivo de la carta política que tenemos, donde dice que la «República es unitaria», es decir; dónde no hay una verdadera libertad para la autodeterminación democrática de las regiones.

Al nuevo presidente hay que decirle al respecto; que más del 70 % de la riqueza del mundo, se hace en aquellas regiones de países donde gozan de plena autonomía; no donde las repúblicas son unitarias, ni dependientes de un jefe, ni de un mandato centralista, sino donde hay una verdadera autodeterminación política y administrativa regional.

Así que, respecto a los esquemas asociativos territoriales, con este gobierno es evidente que no se tendrán avances significativos, e incluso en vista del discurso planteado, podríamos tener una involución orientada a un mayor centralismo, teniendo también en cuenta el corte autoritario de esas izquierdas de malos modales, que justamente representa Petro.

También hay que decirle al presidente, que el índice de Gini que mencionó en su discurso y al que tanto acuden los zurdópatas, es un invento demagógico y comunista; ya que la desigualdad que hoy en día se preocupan tanto por medir las izquierdas, actualmente es la menor desigualdad de la historia.

No como dice el historiador israelí Yuval Noah Harari escritor de Bestsellers, a quien le encanta citar Roy Barreras en sus escritos; el cual menciona que los ricos dentro de poco serán otra especie animal diferente al Homo Sapiens.

Si el país crece, hay inversión y si ese crecimiento es sostenido en el tiempo, entonces con mayor facilidad se diversifican los sectores que aportan al PIB y así aumenta el ingreso, el ahorro y el consumo beneficiando a la mayoría poblacional disminuyendo así la desigualdad.

Un hecho económico comprobado, algo que muy pocos economistas se atreven a mencionar, quizás por miedo a la sanción social de la intelectualidad estatista dominante, algunos tímidamente lo harán, pero son la excepción, a pesar de que esta es una realidad.

Esa fórmula funciona en todas partes, es el manual básico en economía, la Inversión Extranjera Directa IED sumada a lo anterior constituyen el motor más poderoso del desarrollo y del bienestar, que se ha probado en la historia.

Para quien tenga dudas al respecto puede leer historia económica, puede comenzar leyendo el libro: «4 mil años de controles de precios y salarios» o simplemente leyendo los informes del FMI o de la Banca multilateral, o las publicaciones de la OCDE; todo fácilmente se encuentra en línea.

Donde se demuestra que las ideas que hoy defiende Petro llevan a la gente a la pobreza, o incluso se sugiere preguntar en todos los países desarrollados a ver cómo hicieron para salir del atraso, y la receta se repite siempre:

No es la lucha contra la desigualdad que plantea Petro y la gente a la que representa lo que hará un cambio positivo; el camino verdaderamente correcto es el «crecimiento económico», así de simple.

En consecuencia, el índice de Gini que busca mostrar desigualdad claramente es un invento más demagógico que científico, porque usando ese instrumento de opinión, cuando se pasa a la acción, la única manera que tiene el Estado para igualar a la gente es atracando a los ricos por la vía fiscal coercitiva, y eso se llama robar.

Pero, por otro lado, acabar con los ricachones espantándolos para que resulten viviendo en Miami, tampoco soluciona el problema de la pobreza, al contrario, lo empeora.

Ya que la fórmula que siempre aplican es igualar por lo bajo, ¡todos en la pobreza! mejorando así el índice de Gini, pero eliminando la diversificación de los sectores económicos.

Así las cosas, no habría quien invierta en el país, se entra entonces en una espiral de empobrecimiento, los pobres sin empleo quedarán indefinidamente dependiendo del Estado.

Algo terrible, pero el sueño húmedo de todo socialista; que inexorablemente lleva a la gente a exigir esa nefasta renta básica universal, y que tanto anhelan implementar los «mamertontos».

O peor aún, cuando ya el Estado esté quebrado por este desastre, poner a la gente a vivir con las cajitas CLAP como en Venezuela, donde justamente Petro fue asesor económico en el gobierno de Chávez.

No existe una economía que soporte esa forma de proceder, y ya se ha visto hasta la saciedad, en todos los países donde gobiernan los socialistas.

Por eso el dato del PIB que nos habla del crecimiento y la producción, sigue siendo el indicador más poderoso de la economía, así muchos detractores se rasguen las vestiduras.

Mientras los pobres vivan bien y aumenten sus posibilidades de ascenso social, no importa que los más ricos de la pirámide sean cada vez más opulentos y sean felices.

Las sociedades modernas son extremadamente igualitarias comparadas con las versiones anteriores, consultando la historia, se podrá verificar que el Gini antes del capitalismo era muy cercano a 1, la peor medición posible; y esto es algo que ocurría en todos los países del mundo.

Sin embargo, hoy en día es en la mayoría de los casos inferior a 0.50, todo un cambio positivo y notable, de tal manera, es un hecho que la desigualdad en el capitalismo que tanto critican se ha logrado reducir, algo que paradójicamente se puede demostrar con el mismo indicador que se inventaron los estatistas.

Hay que leer y consultar a fondo, para estrellarse contra la realidad, el Estado no produce riqueza, a lo sumo intenta distribuirla a la fuerza, y eso siempre será nocivo.

Se agradecen sus réplicas y comentarios a:

emmorale71@yahoo.com

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