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Dos hombres fueron quemados vivos por un bulo difundido por WhatsApp

INTERNACIONAL. Un bulo en las redes sociales acabó con la vida de dos personas en Acatlán de Osorio, un pequeños pueblo de México. Se trata de dos hombres, tío y sobrino, quienes fueron linchados y quemados vivos, acusados -a través de un mensaje difundido por WhatsApp- de secuestrar niños para vender sus órganos.

Según ha informdo la BBC, los hechos tuvieron lugar el pasado agosto cuando Ricardo Flores, de 21 años y estudiante de Derecho, y Alberto Flores, de 53 y agricultor de profesión, acudieron a Acatlán para comprar material de construcción y detuvieron su vehículo cerca del colegio de la localidad.

Durante los días anteriores, los vecinos del municipio compartían un mensaje a través de WhatsApp en el que se alertaba de forma infundada sobre secuestros de niños con el objetivo de traficar con órganos.

“Por favor, todos estén alerta porque una plaga de secuestradores de niños entró en el país. Al parecer, estos criminales están involucrados en el tráfico de órganos… En los últimos días, desaparecieron niños de 4, 8 y 14 años, y algunos fueron encontrados muertos y con signos de que se les habían extirpado órganos”, explicaba este mensaje.

La BBC explica que de acuerdo con el atestado policial los vecinos de Acatlán abordaron a los dos forasteros que acabaron siendo detenidos por la policía por “alteración del orden” y trasladados a la comisaría local para evitar que ocurrieran sucesos más graves. Horas más tarde los vecinos comenzaron a arremolinarse junto a las dependencias policiales exigiendo justicia colectiva.

Uno de los instigadores de la revuelta contra los dos supuestos secuestradores publicaba vídeos en directo sobre todo lo que ocurría junto a la comisaría, y fue quien alimentó el rumor del secuestro de niños.

En uno de estos vídeos se pedía a otros vecinos y ciudadanos de localidades cercanas para que acudieran a hacer presión contra los detenidos. “Gente de Acatlán, por favor vengan a mostrar su apoyo porque se está poniendo delicado! Entre más gente estemos se podrá hacer justicia”, se apuntaba en uno de los vídeos.

Los radicales llegaron incluso a asaltar el campanario de la iglesia para hacer sonar las campanas. Mientras tanto, en los vídeos, se observaba a otros instigadores pidiendo dinero para comprar gasolina, preparando la tragedia que llegaría minutos después.

A pesar de que la policía intentó dispersar a la multitud, un grupo armado con barras de metal y palos consiguió entrar en la comisaría y sacar por la fuerza a los detenidos.

Ya en la calle, las dos víctimas fueron lanzadas por las escaleras y rociadas con gasolina para quemarlas vivas, lo que fue retransmitido a través de vídeos en directo en las redes sociales.

La BBC ha informado que cinco personas han sido acusadas de haber instigado el crimen y cuatro más, de haberlo ejecutado. Entre los primeros acusados se encuentra el joven que retransmitió las muertes, el que recopiló dinero para el combustible y quien hizo sonar las campanas.

Tío y sobrino fallecieron en el acto y el mensaje que llevó a la horda de vecinos a cometer esta matanza acabó siendo reconocido como un bulo sobre falsos secuestros infantiles.

 

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