lunes, junio 14, 2021
InicioAntioquiaDos galenos muertos tras denunciar corrupción de la salud en Caucasia. ¿Quién...

Dos galenos muertos tras denunciar corrupción de la salud en Caucasia. ¿Quién le pone el cascabel al gato?

Óscar Alfonso Pastrana, era médico en Caucasia y no soportó ver lo que estaba pasando allí. En medio de la difícil situación de salud que vive ese municipio del norte de Antioquia, perteneciente a la región del Bajo Cauca, Pastrana llegó un día en el que no aguantó mas y denunció la corrupción que llevaba a mas crisis a la población.

El valiente médico, habló y contó cómo unos pocos clanes familiares se habían asociado, inclusive con grupos armados de la zona, para robarse el dinero de la salud. Sus denuncias lo llevaron a que obligado, debió abandonar su trabajo e irse del pueblo bajo serias amenazas de muerte, las mismas que lo persiguieron y lo alcanzaron el pasado 13 de diciembre, en Bogotá, cuando fue encontrado muerto.

Desde entonces, las investigaciones sobre su muerte, como parece ser tendencia en Colombia, no avanzan y peor aun, su muerte hasta el momento, parece haber sido en vano, porque dio la vida por denunciar la corrupción, y estas investigaciones, tampoco arrojan resultados.

Entre el 2017 y el 2018, Pastrana, anestesiólogo en sus funciones médicas, descubrió hechos de corrupción que denunció, comenzando por explicar que la falta de pago a los empleados se debía a lo que estaba ocurriendo y esto solo era el comienzo.

Pastrana encontró nexos entre las directivas del hospital el llamado ‘clan Rodríguez’ y el actual alcalde de Caucasia, Félix Olmedo Arango, quien era el subdirector científico del hospital, además del Sindicato de Trabajadores de la Salud (Sintrasant).

En aquél momento, Pastrana había señalado que el sindicato había suplantado los nombre de médicos para institucionalizarse oficialmente y denunció además malos manejos de dineros.

La situación se volvió insoportable ya Pastrana debió renunciar a razón de las las amenazas. Para el 2018 el médico no tenía paz y las amenazas lo persiguieron por todo el país y la muerte lo encontró cuando buscaba empleo en Bogotá.

El tema no se saldó. Con la muerte de Pastrana, las irregularidades continuaron en Caucasia, zona en donde ninguna autoridad departamental, mete la mano para parar el desangre administrativo. El temor de muchos a la presencia de los grupos armados que hacen presencia es latente y mas cuando advierten de los poderosos lazos «mafiosos» que han penetrado desde clanes familiares y políticos hasta redes que, como denunció en su momento el exconcejal de Medellín, Bernardo Alejandro Guerra, tiene sus tentáculos en quienes desde Caucasia no solo con la familia Rodríguez, sino con los tentáculos que vinieron a parar al Hospital General de Medellín, encarnados en una familia Villegas, que hace de las suyas en la capital antioqueña con el tea de la contratación y la construcción de obras físicas de los hospitales.

El Gobernador encargado de Antioquia, Luis Fernando Suárez, fue ayer a Caucasia. Participó de las honras fúnebres de Luis Octavio Gutiérrez, el Gerente del Hospital César Uribe Pierdrahíta que se convirtió en epicentro de la corrupción en ese municipio. Ofreció hasta 100 millones de recompensa por la información que de con los responsables del atentado que le costó la vida horas mas tarde, a Guitiérrez.

Luis Octavio, había puesto el dedo en la llaga y había comunicado a la Gobernación, lo que estaba ocurriendo y pidió apoyo a la administración para proteger el Hospital de los intereses mafiosos que allí se asientan. Para el Gobernador Suárez, estas denuncias no eran nuevas. Ya Suárez había conocido en detalle sobre lo que allí ocurría de boca de uno de sus entrañables amigos, Carlos Mario Peña.

Peña, gran amigo y cercano del hoy Gobernador, hace cerca de cuatro años, le había comunicado lo que en Caucasia acontecía. Se lo había contado muy preocupado cuando luego de jubilarse, se dedicó a asesorar en temas de salud, atención de emergencias y desastres, según cuentan a IFMNTICIAS.COM personas cercanas a los dos. Carlos Mario Peña, también está muerto. Su fallecimiento se produjo en Estados Unidos, cuando un borracho con su vehículo lo atropelló con su familia. Una pérdida de varias vidas en un país que visitaban por culpa de un borracho. Una tragedia que los cercanos todavía lamentan.

El Gobernador Suárez, prometió investigar el tema hasta las últimas consecuencias, al menos, la intención es importante de la voz de un mandatario, pero ya justicia es otra cosa y ha demostrado que aparte de coja, tampoco llega. un día antes de la muerte de Guitiérrez y cuando todavía era atendido en un hospital de Montería, el Gobernador anunciaba un nuevo consejo de seguridad, a cuyo anuncio le siguió la voz del exconcejal Bernardo Alejandro Guerra, quien destacaba la labor que el director del hospital estaba haciendo para que no se continuaran robando la salud de Caucasia. Gutierrez solo duró un año en esa labor, antes de ser víctima de las balas asesinas.

Sergio Mesa es un aguerrido periodista que le ha seguido la pista a la corrupción en Caucasia. No han sido pocos los trinos que sobre el tema ha sacado, contando los pormenores y detalles de las tramas corruptas en el Hospital de Caucasia. Él mismo recuerda que ya son dos amigos que han perdido la vida por denunciar y ahora teme por su vida.

Mesa ha hecho llamados a la Procuraduría, Fiscalía, Contraloría y cuanta entidad le corresponde tomar cartas en el asunto. Ha denunciado por ejemplo los hallazgos de la desviación de recursos por más de 863 millones que la propia contraloría publicó e inclusive los dudosos contratos del sindicato, que personas conocedoras en la región, dice que tiene nexos con grupos armados que delinquen en la zona.

En medio del temor que se vive por parte del personal médico y administrativo, en lo que en Caucasia coinciden en llamar un «régimen del terror» en el hospital, se corre el secreto a voces de quienes aseguran que para nadie es un secreto quien mandó a matar al gerente. Curiosamente, si bien «todo el mundo lo sabe», nadie lo dice.

Mientras tanto, personas como el excandidato a la Gobernación de Antioquia, Mauricio Tobón, se cuestionan si la muerte de los dos galenos, es una coincidencia o una conexión criminal, una pregunta que se comparte por parte de quienes han seguido el caso, desde las denuncias de Pastrana y su extraña muerte, que no ha sido esclarecido.

Los organismos de seguridad del Estado, como policía y ejército, hacen presencia en la zona para controlar los grupos delincuenciales que en esa zona del Bajo Cauca actúan generando inestabilidad. Allí existe una franja de 70 kilómetros que se denomina en la zona, el Anillo de Fuego, por parte de los habitantes. Es la zona entre Puerto Valdivia, Trarazá y Caucasia, en donde hay presencia de ELN, Clan del Golfo, Caparros y otros grupos que utilizan el anillo como ruta de narcotráfico y oro.

Al rededor de estos, una serie de familias que en otrora y según los habitantes, pertenecían a grupos paramilitares, han buscado en la administración pública, un punto de financiación, abriendo otro frente de inestabilidad.

En ese Anillo de Fuego del Bajo Cauca, el desgobierno también ha sido la constante en este último año y cuatro meses. En Tarazá, la gobernabilidad se vio alterada por la muerte del alcalde de esta población, Miguel Angel Gómez, víctima del Covid en septiembre pasado, mientras que el alcalde de Caucasia Líderman Ortiz, no se pudo posesionar tras ser demandada su elección, siendo Felix Olmedo Arango, quien viene ejerciendo como alcalde encargado mientras ya se ha fijado el 6 de junio como fecha para nuevas elecciones.

Entre tanto, la justicia no avanza en las investigaciones de corrupción ni en los temas que esclarezcan la muerte de Óscar Alfonso Pastrana y solo queda la esperanza que las que se inician por la muerte de Luis Octavio Gutiérrez, tengo resultados pronto sobre sus autores. Más allá, de poco sirve que se conozcan los asesinos, si el cáncer que genera estas muertes, sigue operando en la red de corrupción al interior del Hospital de Caucasia

ÚLTIMAS NOTICIAS