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sábado, noviembre 26, 2022
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Deplorable infraestructura educativa

Por Bernardo A. Guerra Hoyos

Una promesa de campaña de Daniel Quintero fue que con su llegada a la Alcaldía de Medellín haría una revolución educativa, pero transcurridos más de dos años y medio de «mandato» las 410 plantas de las instituciones educativas de nuestra ciudad se encuentran en un lamentable estado.

No es exagerado afirmar que la infraestructura educativa de la ciudad se encuentra en cuidados intensivos, inexplicable cuando se tiene un presupuesto de 6,3 billones de pesos para el 2022, pero entendible porque a diario se conocen escándalos de corrupción donde aparecen involucrados funcionarios de la actual administración e incluso el hermano del alcalde, lo que ha originado el anuncio del fiscal general de nombrar un grupo élite encargado de establecer la realidad de las múltiples denuncias hechas.

De acuerdo con cálculos de algunos concejales de Medellín, se requieren entre 350 mil y 400 mil millones de pesos para recuperar las plantas físicas de las instituciones educativas, y es inaplazable iniciar el proceso de reparaciones lo antes posible, máxime cuando en muchos colegios y escuelas existen salas de profesores, aulas, bibliotecas, auditorios, restaurantes y unidades sanitarias cerradas y demarcadas con cintas amarillas.

La crítica situación de las instituciones educativas reclama la intervención inmediata de 23 sedes, otras 41 se encuentran en riesgo estructural y 144 presentan riesgo estructural moderado. Otras 200 necesitan mantenimientos preventivos.

Pretendiendo ocultar la difícil situación que afrontan las escuelas y colegios de la ciudad en materia de infraestructura, el alcalde ha recurrido a hacer entregas publicitadas de computadores a los niños, cuando muchos de ellos ni siquiera cuentan con conectividad para ponerlos a funcionar porque en muchas de las instituciones no tienen las megas suficientes para la navegación en internet.

La revolución educativa de Daniel Quintero tampoco ha alcanzado para garantizar la accesibilidad para los estudiantes en situación de discapacidad que requieren de rampas de acceso y unidades sanitarias adecuadas para su movilidad.

Es inadmisible que algunos rectores presenten las solicitudes para las reparaciones locativas y la respuesta de la Secretaría de Educación sea: «No hay dinero, hay que priorizar, espere rector, pídale a los de la acción comunal que prioricen por presupuesto participativo o intervenga su institución con fondos de servicios educativos».

Ante tanta desidia oficial, se conocen casos de rectores, profesores, estudiantes y padres de familia que por no dejar que las autoridades les cierren los colegios han recurrido a hacer convites, invirtiendo recursos propios.

Y no es presentable que frente al delicado problema de infraestructura educativa se haya aprobado 30 mil millones de pesos para la reconstrucción de la Biblioteca España, una obra no prioritaria para la ciudad en la actual coyuntura, en la cual se han invertido desde su construcción más de 40 mil millones de pesos.

Post Scriptum: El informe Medellín Cómo Vamos deja mal parado a Daniel Quintero. Según el informe, Medellín es hoy una ciudad estancada en lo social. La administración abandonó a los adultos mayores y en la primera infancia aumentó el bajo peso al nacer y la desnutrición.

CEROCORRUPCION@BERNARDOGUERRAHOYOS.COM

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