martes, abril 20, 2021
InicioDenuncia(DENUNCIA) Buses eléctricos de Medellín, corren la suerte de los carros de...

(DENUNCIA) Buses eléctricos de Medellín, corren la suerte de los carros de basura de Gustavo Petro: El abandono

Los 64 buses eléctricos con costo superior a los 50 mil millones de pesos, inversión que se hizo desde la administración de Federico Gutiérrez para avanzar en una ciudad limpia y funcional, se encuentran en riesgo de convertirse en uno de los mayores escándalos por detrimento patrimonial de la actual alcaldía de Daniel Quintero, quien mantiene el parque automotor en unos parqueaderos abiertos en el sector del parque Juan Pablo II, como lo denunció el excandidato a la alcaldía, Juan David Valderrama

(DENUNCIA) Quintero tiene deteriorándose los buses eléctricos en un parqueadero de Medellín

Luego de la publicación hecha por IFMNOTICIAS.COM el tema fue más allá. El senador Santiago Valencia, hizo un fuerte reclamo al alcalde de Medellín, en el que pone en alerta el comportamiento que ya tuvo uno de los padrinos políticos del Daniel Quintero, el exalcalde de Bogotá Gustavo Petro, con los camiones de basura, los mimos que se pierden en medio de abandono en un parqueadero de Bogotá.

Y es que la sola image los camiones de basura de Petro preocupa, pues la inversión hecha en su momento, es hoy un monumento a lo que fue a desidia administrativa del hoy senador quien dejó perder los automotores en un parqueadero que hoy lo invade la maleza, y pese a que se desde 2019 se abrió una subasta con un piso base de 72 mil millones el lote para venderlos, estos están ya, en un estado irrecuperable. Este caso, llevó a que la Contraloría sancionara al exalcalde Petro por este caso.

Tras el trino del Senador Valencia, Daniel Quintero aireado, respondió subido de tono con otro mensaje, señalando que los buses se encuentran estacionados porque «no tienen cargadores» y que fue EPM quien fabricó unos entregados hace algunos días.

De inmediato, esto generó la respuesta del exsecretario de Movilidad Humberto Iglesias, quien estuvo al frente de la compra y puesta en marcha del plan de movilidad eléctrica de Medellín durante el gobierno de Federico Gutiérrez, y quien desmintió al alcalde.

En un hilo en su cuenta de Twitter y como respuesta al trino del alcalde, deja claro en varios puntos, que nuevamente el alcalde de Medellín, miente, y señala que «los buses se compraron con los 12 cargadores necesarios para su funcionamiento» y que «la administración de Federico Gutiérrez, dejó probados y funcionando correctamente los 64 buses eléctricos.»

Igualmente Iglesias explica que «se alcanzaron a instalar 6 cargadores y se dejó un plan de instalación de otros 6, que fue socializado y recibido a satisfacción por la comisión de empalme de su administración.»

Denuncia Humberto Iglesias que «la administración actual decidió modificar el plan que habían recibido a satisfacción, e instalar los cargadores en otros lugares diferentes a los ya aprobados» y enfatiza que «al terminar la administración de Federico Gutiérrez, los buses quedaron operando acorde al plan aprobado por la autoridad de transporte metropolitana.»

Asimismo señaló que «el Metro de Medellín, recibió la operación de la totalidad de la flota de buses eléctricos, y desde octubre del 2019, y es el responsable de la operación del sistema.» y que «participó desde el inicio en la estructuración del proyecto.»

Finalmente, Humberto Iglesias fue enfático en señalar que «EPM NO fabricó los cargadores», desmintiendo tajantemente la versión del alcalde de una mentira mas. Y es que el alcalde de manera reiterativa lanza mentiras que son rápidamente dejadas en evidencia, siendo la mentira una forma de comunicación y gobierno.

La autoridad de Humberto Iglesias para hablar del tema no es poca, pues fue el encargado de dejar funcionando los buses que estuvieron incorporados a la línea O, y todo dentro de un plan mayor que involucraba la compra de mas buses para convertir a Medellín en una ciudad limpia en momentos en que preocupaba la calidad del aire.

El plan además, pondría a la ciudad, como la líder en movilidad eléctrica de Colombia siguiendo los pasos de Santiago de Chile en el contexto latinoamericano por su responsabilidad con el medio ambiente y la disminución del rastro de CO2.

Pero esto este plan se vio frustrado a la llegada del alcalde Quintero que sin conocerse la razón, suspendió el plan de movilidad eléctrica que involucraba la participación investigativa de la academia, el aporte decidido de la empresa privada y el liderazgo estatal por parte de la alcaldía y EPM.

La preocupación por el tema no es poca, pues no solo se trata de los buses eléctricos. Sin explicación conocida hasta el momento, la administración municipal de Daniel Quintero suspendió el plan de movilidad eléctrica en el que empresas privadas como Celsia, tenían una activa participación al lado de EPM en la apuesta por dotar a la ciudad de una infraestructura de eletrolineras para que la transformación de la ciudad fuera total.

En ese sentido Renting Bancolombia trajo un importante parque automotor de camiones y automóviles para dotar a empresas como Cervecería Unión entre otras que adoptaron la distribución de sus productos a través de estos vehículo. Haceb y Celsia, habían invertido en el diseño y fabricación de cargadores eléctricos caseros. Eafit había impulsado iniciativas de StartUp para el desarrollo de iniciativas estudiantiles que llevaron a una empresa de alquiler de bicicletas y patinetas eléctricas, además de que las universidades crearon sus propios prototipos de vehículos eléctricos como la Minuto de Dios y la propia Eafit.

Todo el ecosistema estaba dado en una apuesta por una ciudad responsable con el medio ambiente y comprometida con la tendencia mundial de ir dando pasos en abandonar los vehículos contaminantes de combustibles fósiles. Medellín, se convertía, en ese momento en ejemplo y lo más cercano a una ciudad europea.

Con la llegada de Daniel Quintero y su discurso de hacer de Medellín una «EcoCiudad», todo parecía que seguiría en la ruta, pero lo que ahora ve la ciudad, es más la implementación de un modelo petrista, en donde el discurso es superior a las actuaciones, las mismas que contradicen lo dicho.

Hoy los buses están estacionados a la intemperie sin mantenimiento y sin uso, dejados a la suerte de un cuidador en un parqueadero, en medio del abandono que lleva a recordar la triste imagen de los carros de basura de Gustavo Petro con el temor que la ciudad termine perdiendo la multimillonaria inversión, que termine saliendo más caro comprar repuestos para rehabilitar los buses; en un evidente detrimento patrimonial que debe ser investigado por la Contraloría, tras la alerta temprana dada por quienes denuncian estos hechos.

ÚLTIMAS NOTICIAS