domingo, diciembre 5, 2021
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De pelagatos y otros malos tratos

Una imagen vale más que mil palabras y un cúmulo de acciones, afrentas, trinos, descalificaciones, incumplimientos, protestas, insultos, cambios negativos, basuras y escombros nos han formado en la mente la imagen más negativa que que jamás se haya tenido de un alcalde en Medellín.

En su evidente plan de destrucción espero haya contemplado el escenario desfavorable para él, pues después de esto Daniel Quintero reduce escandalosamente sus posibilidades de aspiraciones políticas a cargos de elección popular en el país, su imagen está por el piso, sus resultados son desastrosos y así mismo será el resultado para él y las consecuencias para su corriente política.

Cada que se incurre en un desacierto, un ataque a nuestra cultura como lo hizo con nuestros silleteros, cada que este «señor» sigue golpeando a la ciudad, a las empresas, a los ciudadanos que ahora llama «PELAGATOS», a lo que como sociedad hemos construido, cada que hay un abucheo, más y más personas se alertan y deciden con ojos abiertos y oídos despiertos analizar resultados y aceptar la evidencia de esta mala, perversa administración que hoy padece Medellín.

Es así como Quintero se clava un puñal él mismo cada día, ese estilo petrista de hacerlo todo mal no es estratégico, no es revolucionario, es torpe y hacen un mal cálculo político para toda su corriente y que ya promete un voto castigo para las próximas elecciones.

Esa forma de hacerlo todo mal no le muestra un camino amigable y transitable a ningún sector social, político o económico, solo la izquierda radical incurre en las torpezas de afectar y atacar lo que quiere gobernar. Continuamente líderes y militantes de esta corriente se quejan del país y de todo lo que aquí sucede sin la disciplina de trabajar para mejorarlo y sin la valentía o la posibilidad de abandonarlo; unos porque tienen intereses políticos y otros porque su postura frente a como asumir la realidad, los lleva a apoyar políticas y estrategias de destrucción más que de cooperación para el desarrollo social.

Señores ésta no es una reflexión desde la política partidista, este es un análisis desde el comportamiento del ser humano que no ha crecido, que como un niño rebelde grita, patalea y tira todo, sin llegar a la madurez de afrontar cualquier situación por el lado sano y productivo para todos, pero lastimosamente esa es una constante en las administraciones de cierta corriente ideológica donde ellos mismos se encargan de evidenciar como desde su concepción de administrar para lograr ciertos fines, atropellan todo y a todos a su paso; pésima táctica, peligrosa maniobra con malos resultados para todos.

Un llamado a la reflexión de quienes se consideran verdaderamente inteligentes, racionales, reflexivos, receptivos, productivos y pensantes apuntando al bien común, a lograr una unión en defensa de lo que conviene y a rechazar tajantemente los mecanismos de destrucción trazados para Medellín con fines políticos y electoreros.

Los apoyos a lo que está mal serán un eterno estigma, una sombra que los va a acompañar como reseña imborrable que desmentirá los discursos de unión y de progreso que muchos emitan en el futuro, tal y como hoy a Federico Gutiérrez muchos sectores no le perdonan su apoyo al SÍ de Santos, sin comprender que esa era su postura políticamente correcta para un mandatario que cuida los intereses de su región y que representaba un apoyo más de palabras que de hechos y esto viene al tema solo para citar un ejemplo.
Para cualquier vaina que se haga y se deje de hacer se tiene un público crítico, en ocasiones con mala memoria y en otras ocasiones con todo el registro hasta con cronología de todo lo que se ha dicho y se ha apoyado que tenga influencia socio política.

Por esto una recomendación: hagan bien sus cálculos, tiren bien sus cuentas y por encima de todo ello pongan el amor por la ciudad que acoge a tantos y que debe funcionar bien especialmente para dar oportunidades a los más vulnerables, ellos son siempre los más perjudicados con la corrupción, la burocracia, el nepotismo, el clientelismo y las malas prácticas que muchos sectores ni entienden como funciona pero que definitivamente se ve reflejado en la poca inversión social, menores oportunidades de surgir en medio de una ciudad que debería brindar posibilidades de mejoras en calidad de vida de todos y que tiene con qué aportarles, solo si paran de robar.

¿Robar? Más allá de los recursos se roban ilusiones, posibilidades, oportunidades y las vidas de muchos toman otros rumbos solo por una mala administración. ¡No la acolites más!

RevocatoriaYA !!

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