lunes, junio 14, 2021

Con nuestra empresa

Por: Roberto Rave Ríos

Ya hace pocos meses que mi abuelo paterno falleció. A él le debo muchas cosas sobre todo el ejemplo del trabajo arduo y el mérito como motor de desarrollo. Comenzó su vida como arriero, dejando huella y abriendo caminos para llevar a lomo de mula su esperanza y sus sueños de una Colombia mejor. Más tarde llegaría a Medellín para trabajar como obrero en la empresa de tejidos “Telsa”, en donde escaló posiciones hasta llegar a un cargo de mayor responsabilidad. A tejidos Telsa, me contaba mi abuelo, la familia le debe su primera casa, en donde crecieron mis tíos y mi papá, pues para la época, esta empresa textilera tomó la decisión de trabajar para que todos sus colaboradores tuvieran vivienda propia.

En Libertank, hace un año realizamos una campaña propositiva sobre la importancia de las empresas, de sus colaboradores, de sus fundadores, de sus ideas, de su razón de ser. #Pormiempresa fue tendencia en todas las redes sociales nacionales y sobre todo, fue tendencia en el corazón de los colombianos conscientes de la injusticia y la oscuridad que existe detrás del ataque constante a los negocios, a las empresas, a los emprendedores, o como queramos llamarlos, son todos sinónimos. Resulta trascendental, retomar y democratizar el concepto de empresario que se refiere a quien tiene una tienda en un barrio, a quien tiene un taxi, una peluquería, una ferretería, una panadería, una heladería etc.

Los ataques por parte de algunos líderes colombianos a las empresas han deteriorado la imagen de estas instituciones, olvidando como bien lo destaca el gran economista argentino, Alberto Benegas Lynch, que: “al ingenio del empresario le debemos los alimentos, los medicamentos, los transportes aéreos, marítimos y terrestres, los computadores, los progresos en la cibernética, las comunicaciones, los libros, el teatro, los diques y represas, las tiendas, los comercios, la vestimenta, la refrigeración, los muebles, la edificación y prácticamente todo lo que nos rodea”. En consecuencia, si esta institución social se debilita o pierde prestigio, peligran nuestras oportunidades para progresar y para generar riqueza. Menos fortaleza empresarial implica menos empleo y, por ende, menos independencia frente al Estado y los políticos. En este sentido, las empresas son una garantía de libertad y de bienestar para todos. Además, son la fuente principal de ingresos del gobierno. Sin empresas, no hay recursos económicos para pagar los programas estatales. En Colombia, se estima que las empresas asumen más de 80% de los impuestos directos recaudados.

Según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), las micro, pequeñas y medianas empresas representan 80 % del empleo del país y 90 % del sector productivo nacional. Sin duda alguna de esta crisis social salimos con más empleo y no con mas Estado, los subsidios no pueden traducirse en trampas de pobreza y deben asumir un papel constructivo y no vitalicio para los hogares a donde llegan. Bien mencionaba el expresidente de los Estados Unidos Ronald Reagan que: “El mejor programa social es un empleo”,

Este año, desde Libertank emprendemos una nueva campaña llamada #Connuestraempresa en donde queremos resaltar la importancia de esta institución como constructora de tejido social y de progreso para Colombia. El miércoles 14 de abril, usamos las redes sociales para expresar lo que hemos construido #connuestraempresa, pues la empresa no es un jefe ni un ente lejano sino más bien una construcción, la más grande, que se da a partir de la cooperación y el empeño entre todos. ¡La empresa somos todos!

#Connuestraempresa Colombia progresa.

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