fbpx
miércoles, agosto 10, 2022
InicioOpiniónClaudia PosadaColombia no está para chabacanerías

Colombia no está para chabacanerías

Zapateiro debe renunciar e irse con vergüenza y sin honor

Por Claudia Posada

“No se puede gobernar con trinos… ni con esqueletos” es el título de la columna de Cecilia Orozco Tascón, de este 27 de abril en El Espectador. Admirable la valentía de una periodista que sabe  -y lo saben- está corriendo riesgos; seguramente  por su estilo franco -sin dorar la píldora- aunque sí, manteniendo el  impecable estilo  que la ha caracterizado en las columnas de opinión en las que desnuda con nombres propios las necedades, infamias, y demás sinsabores que en Colombia surgen todos los días. El legado de Duque es el caos institucional: nadie pone orden en casa mientras él y su corte, un grupito arribista que desconoce las teorías del Estado y el carácter sagrado de los bienes públicos, raspan hasta la última migaja de poder antes de que se les termine su cuarto de hora. Ojalá sea pronto para recuperar la dignidad de ser colombianos”. Afirma la periodista.

Sí, la dignidad de ser colombianos tristemente se perdió. Mientras criticamos y miramos espantados a los países vecinos, lo mismo que a los que están más abajo en el globo terráqueo o de Suramérica hacia arriba, por dentro algo nos dice que tanta chabacanería, corrupción, agresividad en todos los escenarios y las violencias que nos azotan, nos impiden alzar la cabeza con orgullo pleno.

En su interpretación y análisis, Cecilia Orozco retoma esta vez, los trinos recientes entre el General Zapateiro y el candidato Petro. “Los mensajes cruzados, de manera tan agresiva, entre quien podría llegar a ser el próximo presidente de la República y jefe supremo de las Fuerzas Militares, y el actual comandante del Ejército Nacional que tiene bajo sus órdenes a 240.000 hombres y mujeres activos, la mayoría armados, además de una gran irresponsabilidad de los dos personajes, reflejan el desorden institucional en que está sumida Colombia como consecuencia del gobierno torpe, débil, ignorante y prepotente que impuso, con engaños, el uribismo retardatario”

En el país de Cecilia Orozco, metido en su cabeza -el mismo que nos hace coincidir a muchísimos colombianos- no se debe buscar el remedio para sus males, generando más conflictos y respondiendo de igual a peor manera. Por la idea de país que cada quien tiene, miles de ciudadanos prefieren al prudente Fajardo por encima de las chabacanerías del mayor contrincante que sigue a Petro en intención de voto, Federico Gutiérrez. Entre tanto, no es a punta de trinos, o de retórica, en donde está la clave para gobernar. Por su parte, lo dice la periodista Orozco, “Zapateiro debe renunciar e irse con vergüenza y sin honor”.

Para la columnista, con respecto al aspirante Federico Gutiérrez “quien intervino en este delicado asunto como buen oportunista y falso predicador que es, no hay que decir otra cosa que se preocupe porque el esqueleto se le está saliendo del armario”. ¡Demoledora!

Volviendo con la historia de los mensajes, trinos publicados en las cuentas de cada contrincante prendieron la mecha. El primero de ellos, el senador Gustavo Petro incendió las tribunas a sabiendas de lo que hacía y de las respuestas que seguramente le llegarían”. Sin duda Colombia no está en las mejores manos. Tampoco es que tengamos el gran estadista con todas las condiciones que quisiéramos para gobernar (aunque un buen porcentaje de electores si cree que se nos apareció la Virgen) por lo pronto, midámosles el aceite a los candidatos en estas últimas semanas, antes del 29 de mayo, con sentido común.

ÚLTIMAS NOTICIAS