martes, noviembre 30, 2021
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Carta abierta al alcalde de Medellín sobre la atención nutricional a la primera infancia en la ciudad

CARTA ABIERTA AL ALCALDE DE MEDELLÍN
SOBRE LA ATENCIÓN NUTRICIONAL A LA PRIMERA INFANCIA EN LA CIUDAD.

En calidad de Nutricionistas Dietistas que hemos hecho parte del Programa Buen Comienzo o que hemos conocido su trayectoria, manifestamos nuestra preocupación sobre algunos aspectos del manejo que se viene dando al Programa y rechazamos de manera contundente diferentes comunicaciones de la administración municipal, realizadas en medios locales con ocasión de los procesos de contratación y operación para el presente año.

En principio, es necesario recordar los grandes logros alcanzados en el Programa, con relación a la Atención Integral a la Primera Infancia, se han obtenido con el compromiso de actores diversos: organizaciones sociales, ONG, administraciones municipales, familias y profesionales de diferentes áreas, que fueron capaces de articular visiones en pro del objetivo superior de garantizar los derechos de la primera infancia de la ciudad, particularmente la más vulnerable.

Esta construcción se consolidó en el Acuerdo Municipal 054: “Política Pública de Primera Infancia y el Programa Buen Comienzo” y ha servido como referente para el desarrollo de la política nacional y la de otras ciudades en el país. El programa Buen Comienzo cumplió recientemente dieciséis años y es un orgullo para la ciudad.

Consideramos preocupación por aspectos que explicamos a continuación:

1.​ ​Afectaciones al funcionamiento administrativo del Programa:

Las comunicaciones y mensajes emitidas por la Alcaldía sobre el funcionamiento del Programa evidencian, en el mejor de los casos, un desconocimiento profundo de la manera en que ha operado, o en el peor de ellos, el ejercicio incomprensible de mentir a la ciudadanía sobre lo que es Buen Comienzo. Para ejemplo, citamos:

“En Buen Comienzo durante años se contrató a dedo a entidades sin exigir requisitos técnicos y financieros, sin propuesta pedagógica y con estándares inferiores a los exigidos por ICBF. Habían irregularidades inaceptables. Si cumplen requisitos podrán operar en otro caso, no”.

 

Debemos recordarle a la Administración que en los contratos ejecutados por los operadores de Buen Comienzo se cuenta con interventoría y/o supervisión a cargo de la administración municipal, quienes revisan todas las áreas del Programa con el fin de adecuar los requisitos a las exigencias del entorno y procesos de selección de operadores. Adicionalmente, el programa cuenta con unos lineamientos técnicos de alta calidad que se ajustan permanentemente, conforme a las condiciones exigidas por la operación y que orientan la asistencia técnica y el acompañamiento a los operadores, como estrategia fundamental para la atención a los niños y niñas.

En pocas palabras, una operación que ha posicionado al Programa a nivel nacional y lo ha vuelto referente internacional, por los logros y avances evidenciados en la ciudad en relación con la atención a la primera infancia.

Esta operación se pone en riesgo con las modificaciones a la estructura de gestión actuales, pues bajo ese modelo se puede desarticular la esencia y el factor de éxito del programa: ​la atención integral​. Los cambios propuestos por la Alcaldía concentran la gestión en los elementos administrativos y jurídicos, debilitando ostensiblemente el componente técnico que orienta la ejecución. Por ejemplo, el proceso técnico del componente de nutrición del programa, en esta Alcaldía dejó de liderarse por nutricionistas para que lo dirigieran abogados o administradores de empresas.

Por casos como este, pensamos que la estructura que propone la Alcaldía puede afectar procesos tan importantes como la comunicación permanente con los operadores, agentes educativos y familias y reduce las capacidades para la toma de decisiones y acción oportuna para múltiples necesidades de la operación; en resumen, se afecta dicha atención integral.

De otra parte, las acciones que está planteando la Alcaldía sobre las instituciones que han operado el Programa, desinforman y confunden, mientras para unos funcionarios el Banco de Oferentes del ICBF corresponde a los criterios mínimos:

“Pues no, ahora todos van a tener que elevar sus criterios de calidad. Algunos al básico, al más básico que es el del ICBF, pero no nos queremos quedar ahí, algunos ni siquiera llegaban ahí (sic), van a tener que llegarmás lejos”.(Enlace: h​ttps://youtu.be/nXJyBFHYaec?t=5423)​

Para otros, corresponde a los criterios máximos:

“Antes no se exigían requisitos financieros, requisitos técnicos, requisitos legales y tampoco pertenecer al Banco Nacional de oferentes del ICBF que lo conforman los operadores que tienen los más altos estándares de calidad”. (Enlace: ​https://youtu.be/L-oQoTtXE9I?t=42)​

En ambas miradas pasan por alto que el Programa tiene establecidos unos requisitos para la contratación de los operadores, en el cual se evalúan características similares y en la mayoría de los casos, superiores a los del ICBF; que además se encuentra contextualizado a la evolución del Programa en la ciudad, a la participación social y comunitaria y al reconocimiento de las particularidades de los territorios y sus poblaciones, precisamente mediante las capacidades construidas con dichos operadores, garantizando una mayor calidad en la atención y en todo caso, dando aplicación a la sostenibilidad de la gestión y autonomía territorial establecida en la Política de Estado de Desarrollo Integral a la Primera Infancia (Artículo 9 Ley 1804 de 2016).

Si la decisión de la administración es usar los criterios del banco de oferentes del ICBF, dejando de un lado el proceso que desde hace muchos años viene realizando el Programa, consideramos de interés público que se sustente esa decisión, pues en la actualidad solo se tienen comunicaciones de índole administrativo, sin sustento técnico, con las cuales puede

inferirse que efectivamente existe riesgo para la atención integral a la primera infancia, cuando cualquiera puede ejecutar dicha atención. Enfatizamos la importancia de que la Alcaldía socialice esta información.

2. Poca claridad en la orientación de la atención nutricional en el Programa

Convenimos que es importante y necesario el compromiso político para la erradicación del hambre y la malnutrición, entre otras cosas porque hace parte de la garantía de derechos que promueve y defiende el Programa en concordancia con el mandato constitucional frente a la prevalencia del interés superior de las niñas y los niños. En este sentido, reconocemos como un hecho positivo que la Administración enfoque este tema, sin embargo, es llamativo lo que se comunica a la ciudadanía pues denota desconocimiento y debilidades en el rigor técnico con que se propone. Y entendemos que en este caso, el Alcalde debe apoyarse en su equipo técnico, para dejar más claro lo que le plantea a la ciudad:

“vamos a pasar de veinte mil niños atendidos en modalidad nutricional a ochenta mil niños atendidos en modalidad nutricional”

“Nuestra meta es pasar de 83000 niños a 104000 niños atendidos y llevar la desnutrición crónica a cero. Pero más importante, qué Buen Comienzo sea un espacio donde los niños realmente tengan estimulación temprana y un acompañamiento profesional”.

Señalemos en principio que todos los niños y niñas atendidos han contado desde el inicio del Programa con acompañamiento profesional en el marco de la atención integral, y en la cual tiene lugar la intervención en alimentación y nutrición, que se suma a la intervención psicosocial y pedagógica y que ​contribuye al logro de su derecho a la alimentación adecuada, a la protección contra el hambre y a mejorar condiciones de salud.

El programa cuenta con atención en el componente de alimentación y nutrición en el cual incluye tres estrategias:

  • –  El suministro de alimentación, que según la modalidad de atención, cubre una parte del requerimiento de calorías y nutrientes que requieren los niños y niñas.
  • –  La vigilancia nutricional, que busca detectar y actuar oportunamente frente a alteraciones del estado nutricional de niños y niñas, que se pueden dar por diversas razones que van desde la presencia de enfermedades hasta la carencia de alimentos o condiciones desfavorables en el entorno.
  • –  La educación nutricional, que busca mejorar los hábitos de alimentación de niños, niñas y sus familias, e incluye temas en salud, actividad física, las cuales se enmarcan en la propuesta pedagógica que construyen las entidades operadoras; dicha propuesta armoniza el accionar desde los diferentes componentes de la atención. Y de paso, acá aclaramos que todos los operadores cuentan con una propuesta pedagógica coherente con los lineamientos técnicos y conceptuales​, ​y avalado por la dirección técnica del Programa​, y no como el Alcalde lo ha manifestado:

​“​Todos los operadores de Buen Comienzo deberán elevar sus criterios de calidad, tener un plan pedagógico. Tendremos nutricionistas externos que harán seguimiento. Se reforzará la supervisión vigilancia y evaluación”.

 

El planteamiento de que el Programa pasará de atender veinte mil a ochenta mil niños en modalidad nutricional genera confusión, pues el Programa no tiene una “modalidad nutricional” sino que todos los niños y niñas reciben atención en el componente de alimentación y nutrición. Si se trata de una nueva modalidad para el Programa, tampoco es claro su alcance y objetivos.

La desnutrición crónica es el retraso en el crecimiento en estatura de los niños y las niñas medido, y se determina con un indicador conocido como talla para la edad (Talla/Edad). La meta propuesta sobre la Desnutrición Crónica genera expectativas que son poco probables de cumplir, ya que es una condición que no depende exclusivamente de la ingesta de alimentos, ni que se pueda cambiar en el corto o mediano plazo. Por tanto, la meta de cero desnutrición crónica, aunque deseable, requiere de la implementación de manera estructural en la ciudad y en el país, de medidas orientadas a aspectos biológicos, psicológicos, socioeconómicos, medioambientales, afectivos y pedagógicos, por mencionar algunos ejemplos.

No obstante lo anterior, otro de los logros del Programa ha sido el de mejorar los índices de dicha condición. Al respecto, la evaluación realizada por la Universidad de Antioquia en el 2018 indicó que el programa se convierte en un factor protector y que hay menos desnutrición crónica en los niños y niñas del Programa, bajo condiciones de continuidad de la atención que allí se les brinda. (Informe final de investigación, Página 123, Universidad de Antioquia)

Esto indica que el Programa ha realizado en todos estos años una labor fundamental para el desarrollo de los niños y las niñas de la ciudad, que va mucho más allá de ofrecer alimentos, pues implica realizar educación nutricional articulada con lo pedagógico y psicosocial y orientada no solamente a la alimentación del niño y la niña, sino también de su familia.

Le proponemos al Alcalde que como forma de avanzar en el tema de nutrición infantil, considere con su equipo de trabajo, estrategias que aborden no sólo la desnutrición, sino la malnutrición en su conjunto, y enfrenten la pandemia de obesidad que está afectando desde temprana edad a los niños y niñas de la ciudad, tal como lo ha identificado el Programa desde la vigilancia nutricional que realiza, y que constituye un reto para el Medellín Futuro que se promueve. Y que por supuesto mantenga el interés por la defensa del derecho a la alimentación de los niños y niñas y al logro de su estado nutricional adecuado.

3. Agentes educativos Nutricionistas Dietistas

Los logros en nutrición del Programa, pueden adjudicarse en buena medida al ejercicio de los Nutricionistas Dietistas que desarrollan la estrategia mencionada previamente, por supuesto en el marco del trabajo interdisciplinario con otros agentes educativos y en la articulación con otros actores de la ciudad. Queremos hacer notar este rol para que la ciudad y la administración municipal tengan los elementos para hacer el reconocimiento sobre estos profesionales y la prudencia suficiente para valorar y no generalizar, los casos en que se identifican fallas o limitaciones en los mismos.

Queremos llamar fuertemente la atención por las declaraciones del Alcalde sobre los profesionales de Nutrición y Dietética:

“Adicionalmente, no vamos a permitir que los nutricionistas sean contratados por los mismos operadores porque esos nutricionistas son los que dicen cuál es el peso y la talla de los niños y pues lo que estamos encontrando es que lamentablemente esa relación de juez y parte está llevando a que muchos no cumplan ese criterio, ese trabajo como debería ser. Por tanto los nutricionistas serán contratados por el Hospital Infantil, el Hospital Infantil va a ser a través y con los nutricionistas (sic) y que seguramente serán los mismos pero con unas condiciones laborales de dependencia directamente al Hospital Infantil que permitirá garantizar que el análisis de peso y talla de los niños sea el adecuado”​. (​https://youtu.be/nXJyBFHYaec?t=5166​, ver desde el minuto 1:22:40 al 1:31:11)

Consideramos que este comentario generaliza de manera irresponsable una situación que parece anómala, sin ofrecer elementos de juicio para una mejor comprensión del caso.

Por ello nos surgen interrogantes:

  • –  ¿Cuál es la situación específica a la que hace mención el Alcalde? ¿Qué impacto ha tenido en la calidad de la información del estado nutricional de los niños y niñas del Programa?
  • –  ¿Cuántos son esos “muchos profesionales” que no cumplen el criterio de realizar lavaloración nutricional?
  • –  ¿Por qué plantea que el análisis del peso y la talla del Programa no es el adecuado?
  • –  ¿Qué quiere decir con ​“relación de juez y parte​”?Claramente los nutricionistas somos los encargados del tamizaje nutricional, es una actividad básica del ejercicio profesional, estamos estandarizados bajo protocolos nacionales e internacionales y avalados por las Universidades que nos forman, no sólo en lo técnico sino bajo criterios de ética y responsabilidad social. Además, el tamizaje nutricional se realiza bajo el lineamiento emitido por el Programa, que incluye procedimientos para garantizar la calidad de la información. Este procedimiento es verificado por la Interventoría con sumo detalle en cuanto a tiempos, equipos utilizados, aplicación de técnicas, reporte del dato, seguimiento de casos urgentes.Extender mantos de duda sobre el desempeño profesional de todo un gremio, atenta contra la honra y desconoce la ética de los profesionales. Manifestamos nuestro rechazo a estos comentarios, que ponen en duda la labor de un equipo de profesionales que siempre se ha desempeñado de la mejor manera posible, en su rol de agentes educativos del programa. Rechazamos igualmente que se utilicen esos mantos para sustentar decisiones administrativas y operativas como el cambio en el proceso de contratación de los nutricionistas, sin dar mayor información sobre sus condiciones laborales.Por ello solicitamos que se aclare con elementos de prueba, las anomalías que alude el Alcalde para que se puedan aplicar los correctivos y medidas que correspondan al caso con el debido proceso, y de igual forma que rectifique su postura frente al ejercicio de los nutricionistas del Programa.

Asimismo, insistimos que sea clara la información sobre el cambio administrativo mencionado, pues nuevamente podría poner en riesgo la atención integral que se brinda a los niños y niñas al separar a los nutricionistas del resto del equipo interdisciplinario y las demás funciones dentro de las sedes de atención.

Finalmente, animamos a la Administración Municipal a que comprenda la idea de ​Atención Integral, p​ues ​es la esencia del éxito en la atención a nuestros niños y niñas y que va mucho más allá de la ​“estimulación temprana”​ que proponen (https://twitter.com/QuinteroCalle/status/1352620937053675520?s=20).

Exhortamos igualmente a que de manera asertiva se asuma el reto de la atención a la primera infancia de la ciudad, con apertura al diálogo y con la capacidad de aceptar que el Programa que esta Administración recibió, contaba ya con un merecido reconocimiento y una trayectoria exitosa que habla por sí sola, expresada en la calidad de la atención.

Por supuesto, el programa Buen Comienzo siempre podrá mejorar, su sello siempre ha sido superarse a sí mismo, pero es deber de todos cuidarlo y protegerlo ante todos los riesgos que el entorno político y económico le imponen. Consideramos que esta carta hace parte de ese diálogo que demanda a los gobernantes claridad en sus actuaciones, particularmente porque se encuentra en juego el bienestar de los niños y niñas de la ciudad, desde la gestación hasta los cinco años.

Planteamos nuestra apertura a apoyar todas aquellas iniciativas que propendan por este logro, en el marco de un ejercicio administrativo, técnico y jurídico transparente en favor de la primera infancia, como el que se ha dado en los últimos dieciséis años en la ciudad.

Atentamente,

Andrés Mauricio Conde Cárdenas
Nutricionista Dietista, MSc Sociología

María Teresa Quintero Morales
Nutricionista Dietista, MSc Ciencias de la Alimentación y Nutrición Humana

Claudia Lorena Molina Betancur
Nutricionista Dietista

Adriana Marcela Ruiz Pineda
Nutricionista Dietista, Esp Nut Hum, MSc Ciencias Alimentación y Nutrición Humana

Erika Castaño Moreno
Nutricionista Dietista, MSc y PhD (c) en Nutrición Humana.

Carolina Madrid Pérez
Nutricionista Dietista, MSc Ciencias de la Alimentación y Nutrición Humana

Marcela Escobar Palacio
Nutricionista Dietista, Msc Salud Pública

Esta carta será radicada en la Alcaldía de Medellín el viernes 29 de enero de 2021 a las 2:00pm. Si estás de acuerdo con esta carta, puedes firmar aquí: https://docs.google.com/spreadsheets/d/1kvQrvpIb4k6UEx5FKxCoDfZ3gkKu0rnpIWlyH-TT9R8/edit?usp=sharing

Si no eres Nutricionista pero estás de acuerdo con el contenido de esta carta, también puedes firmar.

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