miércoles, agosto 4, 2021
InicioMundoCaos institucional en Perú. 2 muertos tras manifestaciones provocan renuncia del gabinete...

Caos institucional en Perú. 2 muertos tras manifestaciones provocan renuncia del gabinete ministerial e incertidumbre

Perú vive un verdadero caos institucional y la amenaza de que sean los militares los que asuman el control político del país tras los desórdenes en manifestaciones que se produjeron este sábado y que en la noche, provocara la muerte de dos personas, 60 heridos y la renuncia de la mayoría del gabinete ministerial.

Las manifestaciones del sábado fueron la sexta jornada convocada en contra de la presidencia de Manuel Merino de Lama. Las muertes y los heridos se presentaron cuando en la intervención policial se habría disparado con armas de fuego contra la multitud en hechos que son materia de investigación.

Pasada la media noche, se desató la ola de renuncias de los ministros quienes a su vez estarían presionando la renuncia del nuevo presidente del país sumándose a las voces callejeras.

Durante la madrugada de este domingo ya corría el rumor de la renuncia del mandatario quien se quedaba sin equipo para tomar decisiones en una situación poco clara, según lo daban a conocer en la madrugada de este domingo, los medios de comunicación.

Es así como Mara Seminario renunció al cargo de Ministra de Comercio Exterior y Turismo, lo propio hizo el Ministro de Agricultura, Hurtado, el ministro de Economía y Finanzas, José Arista,  el ministro Educación, Fernando D’Alessio, la Ministra de Justicia, Delia Muñoz, el Ministro del Interior, Gastón Rodríguez, el  Ministro de Energía y Minas, Carlos Herrera Descalzi, Federico Tong Hurtado, ministro de Desarrollo e Inclusión Social, el Ministro de Energía y Minas, Carlos Herrera Descalzi, Hilda Sandoval ministra de Vivienda, construcción y saneamiento, Abel Salinas Ministro de Salud, Patricia Teullet, Ministra de la Mujer.y María del Carmen de Reparaz, Ministra de Cultura.

A medida avanzaba la madrugada, más ministros y funcionarios públicos sectoriales del orden nacional, hacían público el retiro de los cargosa trabes de sus cuentas de twitter  mientras la crisis se agravaba. Nadie iréis pertenecer a un gobierno calificado de “manchado con sangre” mientras en las calles, Lima no dormía.

Entre tanto los ministros hacían pública una carta en la que reafirmaban sus renuncias mientras pedían que las mismas fueran aceptadas rápidamente.

Ante la difícil situación, el aeropuerto de Lima Jorge Chávez, suspendió operaciones y canceló los vuelos de entrada y salida, desviando a otros aeropuertos de otras ciudades, los vuelos internacionales que debían aterrizar en la madrugada. El cierre se produjo, según los medios locales, por el rumor de posible fuga del presidente Merino.


El caos en las calles aumentaba. Un periodista de Televisa, corresponsal de la Televisión mexicana, resultó heridos con perdigones en su espalda y debió ser atendido en un centro asistencial en donde fue declarado fuera de peligro.

Ya el punto mayor se dio cundo Walter Chávez renunció al cargo de ministro de Defensa y dejó a la deriva el control de la fuerza pública que seguía enfrentándose en las calles con los manifestantes.

A mitad de la madrugada se conocían las primeras reacciones internacionales, cuando el presidente de El Salvador, Nayik Bukelele se unió a los llamados de renuncia del presidente y declaró que no reconocía el gobierno Golpista de Manuel Merino del Peru.

A este punto, no se sabía el paradero del presidente. El premier, jefe del gabinete y quien se mantenía firme en su cargo, Antero Flores Araoz declaró a los medios que «Hemos estado reunidos con el Presidente Merino pero que yo sepa no ha demitido. Lo estoy llamando y no me contesta. Yo tengo lealtad con el presidente de la República. Si él se va, me voy con él. A la gente hay que pedirle también tranquilidad y que no se exponga a estas situaciones. Hay antiosociales que se infiltran»

Entre tanto, las cacerolas sonaban por toda Lima. Los ciudadanos precian acompañar las protestas desde sus casas y la exigencia de la renuncia del presidente y algunos la toma del poder por parte de los militares.

Pero la ola de renuncias se extendió al Congreso de la República  donde varios de los miembros de la junta directiva. Las críticas L manejo policial de las protestas, llegó desde las propias cortes.

Mientras tanto, la batalla campal Seguía en las calle del Cercado de Lima. La policía lanzaba gases lacrimógenos a quienes protestaban que alcanzaban a llegar a las afueras del recinto del Congreso. La Defensoría del pueblo se pronunciaba y exigía conocer el listado de detenidos.

ÚLTIMAS NOTICIAS